Playas del sur de Las Grutas, un espacio que vale la pena disfrutar
Las costas ubicadas al sur de Las Grutas se consolidan como una alternativa cada vez más valorada por residentes y visitantes que buscan entornos naturales abiertos, paisajes poco intervenidos y una experiencia distinta a la de los balnearios urbanos tradicionales. Se trata de playas amplias, silvestres y poco modificadas por la mano del hombre, ideales para el descanso, la contemplación y el contacto directo con la naturaleza.
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Estos espacios costeros, caracterizados por su amplitud y tranquilidad, permiten disfrutar del mar con mayor sensación de privacidad y libertad, aun cuando comparten el mismo régimen de mareas que regula todo el Golfo San Matías, con ascensos y descensos del nivel del agua que se producen dos veces al día. Esta dinámica natural es un aspecto clave a tener en cuenta al planificar la visita, especialmente en temporada estival.
Desde el ámbito turístico local se destaca que estas playas representan una opción estratégica durante los meses de mayor afluencia, cuando Las Grutas y sus sectores céntricos se ven colmados de turistas. En ese contexto, los balnearios del sur se presentan como una alternativa complementaria, capaz de descongestionar las zonas más concurridas y ofrecer propuestas diferenciadas.
Piedras Coloradas, el acceso con servicios
A unos cinco kilómetros al sur de Las Grutas se encuentra Piedras Coloradas, el primer balneario del circuito. Con el paso de los años, este sector fue ganando popularidad y hoy suele registrar una importante concurrencia durante la temporada alta. Se trata del único punto del recorrido que cuenta con servicios básicos para los visitantes.
Su nombre proviene de las imponentes formaciones rocosas de tonalidad rojiza, producto de la presencia de feldespato, que aparecen dispuestas de manera irregular sobre una arena fina y brillante. Este singular paisaje le otorga una identidad visual propia y un atractivo particular.
Durante el verano, en Piedras Coloradas funciona una pequeña biblioteca construida en adobe, que pone a disposición libros para la lectura al aire libre. Además, hay paradores gastronómicos y se puede observar la actividad de la pesca artesanal, con lanchas que regresan a la costa tras la jornada laboral con mariscos y peces frescos.
Playas sin servicios: previsión y cuidado
A partir de Piedras Coloradas y hasta llegar a Fuerte Argentino, las playas que se suceden carecen de infraestructura turística. No hay paradores, sanitarios ni puntos cercanos para abastecerse de agua o alimentos. Por este motivo, desde el municipio y organismos vinculados al turismo recomiendan extremar las previsiones antes de aventurarse, llevando todo lo necesario para pasar el día.
Asimismo, ninguna de estas playas cuenta con servicio de guardavidas, situación que también alcanza a Piedras Coloradas. En consecuencia, se insiste en la importancia de disfrutar del mar con prudencia y responsabilidad, teniendo en cuenta que no hay personal destinado a tareas de rescate.
El acceso a estos sectores se realiza por caminos de arena y ripio. Lo más aconsejable es circular con vehículos aptos para este tipo de terreno, preferentemente camionetas o unidades 4x4, a fin de evitar inconvenientes.
Morella, historias y tradición local
Un poco más al sur aparece Morella, una playa pequeña y atractiva, completamente desprovista de servicios. Aunque su nombre remite, para algunos, al célebre cuento de Edgar Allan Poe, su origen es netamente local. Décadas atrás funcionaba allí un parador rústico que llevaba el nombre de la hija de su propietario, y esa referencia quedó incorporada a la memoria colectiva.
Durante muchos años, Morella fue frecuentada principalmente por vecinos de la zona, lo que le otorgó un carácter íntimo y familiar. Las historias y anécdotas que circulan en torno a este lugar refuerzan su encanto y lo convierten en un sitio cargado de identidad.
Los Chañares y El Buque: paisajes singulares
La siguiente parada es Los Chañares, una playa escoltada por vegetación típica de la estepa patagónica, adaptada al viento constante. La combinación del verde bajo, el dorado de la arena y el azul profundo del mar conforma un escenario natural de gran belleza.
Más adelante se encuentra El Buque, uno de los clásicos del sector sur. Durante la bajamar, la superficie rocosa deja al descubierto pequeñas piletas naturales donde el agua queda retenida, generando espacios ideales para el baño, especialmente para niños y familias. El nombre del lugar se debe a una formación rocosa que, al retirarse el mar, adopta la silueta de una embarcación.
El Sótano y el Cañadón de las Ostras
El Sótano se distingue por las enormes cavernas excavadas naturalmente en los acantilados. Antiguamente, los recolectores de pulpitos utilizaban estas cuevas para resguardar sus capturas, aprovechando la frescura y la sombra. En la actualidad, se han transformado en un atractivo visual y fotográfico muy visitado.
Muy cerca se ubica el Cañadón de las Ostras, un sitio de singular valor geológico. En el acantilado pueden observarse miles de ostras fosilizadas, algunas de ellas cristalizadas, que brillan con un aspecto vidrioso. Este espacio funciona como un verdadero museo a cielo abierto, capaz de transportar al visitante millones de años atrás, cuando el mar cubría zonas hoy ocupadas por arena.
Fuerte Argentino, cierre del recorrido
El circuito culmina en Playa Fuerte Argentino, donde la experiencia se completa con una meseta de unos 100 metros de altura y una laguna a sus pies. Allí es posible nadar y practicar snorkeling, en un entorno que combina imponencia natural y tranquilidad.
Nuevos atractivos en desarrollo: Los Gaitas y La Resbalosa
En los últimos años, y de manera paulatina, comenzaron a posicionarse también como alternativas emergentes dos sectores costeros que despiertan un creciente interés entre visitantes y residentes: Los Gaitas y La Resbalosa. Se trata de playas que, si bien aún se encuentran en una etapa inicial de desarrollo turístico, ya son valoradas por sus condiciones naturales y por las experiencias que ofrecen.
Ambos espacios se caracterizan por aguas relativamente calmas, formaciones rocosas y una notable transparencia, lo que los convierte en puntos especialmente aptos para la práctica de snorkeling. Esta actividad permite observar la fauna marina y los fondos costeros con gran claridad, transformándose en un atractivo diferencial dentro del corredor de playas del sur.
Desde el ámbito local se señala que tanto Los Gaitas como La Resbalosa conservan un marcado perfil agreste, con escasa intervención humana, lo que refuerza su valor paisajístico y su potencial como destinos de turismo de naturaleza. Al igual que en el resto de las playas de este sector, no cuentan con servicios ni con presencia de guardavidas, por lo que se recomienda extremar las medidas de precaución y realizar las actividades acuáticas en condiciones climáticas favorables y con el equipamiento adecuado
Recomendaciones y acciones municipales
Desde el municipio se recuerda que los servicios más cercanos se concentran en Piedras Coloradas, por lo que es fundamental organizar la salida con antelación. Agua, alimentos, bebidas, protector solar y otros elementos indispensables deben ser previstos para disfrutar plenamente de la jornada.
El camino de acceso, de ripio y arena, suele presentar dificultades tras las lluvias, con acumulaciones de agua que complican la circulación. No obstante, la Municipalidad informó que actualmente se están llevando adelante tareas de consolidación y mantenimiento de la huella, con el objetivo de mejorar la transitabilidad y brindar mayor seguridad a quienes recorren la zona.
Finalmente, se remarca la importancia del cuidado ambiental. Estas playas se destacan por su estado natural y su encanto rústico, por lo que se solicita a los visitantes retirar los residuos que generen y respetar el entorno. La consigna es clara: disfrutar del mar y del paisaje con responsabilidad, preservando estos espacios para las generaciones futuras.