ASTROLOGÍA
Jimena La Torre adelantó qué signos del horóscopo sufrirán cambios en diciembre
Diciembre es comúnmente concebido como un mes de nostalgia, donde las remembranzas del año que se despide suelen cerrar en calma bondadosa; sin embargo, para aquellos que siguen de cerca el mundo de los astros, este mes se perfila como una oportunidad para emprender transformaciones fundamentales en varios aspectos de la vida. Jimena La Torre, destacada astróloga, nos advierte sobre la inesperada pero revolucionaria energía que algunos signos del zodiaco podrían enfrentar antes de dar la bienvenida al nuevo año. Con la luna creciente como testigo silencioso, los reacomodos emocionales y laborales figuran en el horizonte de ciertos signos zodiacales. La Torre, en sus siempre certeras premoniciones, destaca que estas variaciones no conllevan la intensidad de un desenfreno aparente o promueven drásticos virajes en la cotidianidad. Al contrario, se dibujan como sutilezas reflexivas, de esas que silencian el estruendo externo para resonar dentro.
En detalle, Aries se verá inmerso en un dominio emocional que requiere la apertura sincera hacia los otros. La comunicación, aunque sencilla, emergerá esencial donde unos pocos sentimientos genuinos destrabarán conversaciones pasadas e intensificarán alianzas afectivas. Aries explotará ese desarrollo afectivo en una simbiosis de paz interna y reconocimiento mutuo.
Por su parte, Géminis será convocado a soltar las riendas del control. "El ritmo acelerado de la mente no siempre se traduce en resolución efectiva,” observa La Torre. Obstinadamente entregados al reelaborado técnico, los geminianos serán exhortados a realizar pausas meditativas. Es en esos espacios donde los ojos críticos de Géminis lograrán redefinir percepciones y prioridades. En este imperceptible pero definido stop, las palabras sabias valen tanto como el silencio hallado.
A quienes abracen el signo de Cáncer, diciembre otorgará certezas que se concretan en logros aliviados de cargas invisibles. En este aire de afirmaciones, la luna creciente en un compañero de agua mira suavemente, permitiendo intuiciones prósperas que actúan como faros para navegar cualquier turbulencia emocional o laboral. Cáncer se rendirá al embate de seguridades compartidas que prepararían su camino hacia recompensas preestablecidas.
Finalmente, el resonante rugido de Leo encontrará en su entorno familiar la armonía anteriormente inusitada. La Torre alude al fino arte de la convivencia honesta colmada de solidaridad. El amparo legal y la música familiar dotarán a Leo de respuestas que sortearán inequidades preteridas; será aquí donde este signo colocará sus batallas personales en un sonido ahogado merced al sentipensar colectivo.
Mientras el año avanza implacable hacia su ocaso numérico, el eco de Jimena La Torre invita a observar el potencial interno necesario en adecuadas conexiones. Que los astros se alineen trazando menos impulso y valoración emocional sincera se traduce en espacios: charlas inacabadas, legitimas suspensiones, y las sorpresas fortuitas que la vida trae a colación, construyendo la plataforma donde el intento de comprensión delinearía el preludio del nuevo calendario.