El consejo clave para disfrutar el río Negro sin riesgos: dónde y cuándo bañarse
Ante la llegada del verano y el aumento de bañistas, la seguridad en el río Negro se convierte en un tema central. El palista y periodista Miguel Roa, un profundo conocedor de las corrientes y peligros del cauce, brindó consejos vitales de supervivencia y advirtió sobre zonas de riesgo.
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El consejo más importante de Roa es psicológico y físico: evitar el pánico. El experto explicó que el río, si bien arrastra, no "chupa", y el principal enemigo del bañista es el miedo. "No se asusten. Hagan la plancha. Floten y el río los va a sacar", sentenció.
En caso de verse arrastrado o alejado de la costa, el especialista pide hacer señas y evitar nadar "a lo loco", ya que "en el primer trago de agua te vas al fondo". Roa recomendó a quienes no son nadadores expertos usar un torpedo (flotador de seguridad) y ser realistas sobre la distancia que pueden recorrer, ya que la gente se ahoga por falta de oxigenación y desesperación.
Roa identificó dos puntos críticos que requieren máxima precaución y cartelería urgente. Por un lado, el acantilado de los fogones, el que considera una "trampa" peligrosa cerca de la zona donde la gente suele hacer fuego.
En este punto, se puede estar caminando con el agua a la cintura e, inmediatamente después, caer en un acantilado "a pique" de 6 metros de profundidad. Roa recordó que este lugar ha sido escenario de varias tragedias.
Por otro lado, la corriente en el sector del Barco Hundido. La zona entre el puente nuevo y el barco hundido tiene una corriente que tiende a llevar al nadador hacia el lado de Patagones (hacia Prefectura), por lo que se debe estar atento y nadar hacia el lado del puente.
Pese a desmentir que el río esté "podrido" en general, Roa lanzó una alerta sanitaria específica para la costa patagónica. El periodista advirtió que la salida de cloacas sin tratar se encuentra río abajo.
Sin embargo, cuando el río trae poco caudal y la marea está subiendo (reflujo), el agua contaminada vuelve y llega hasta el Malecón. Por ello, recomendó evitar bañarse en esa zona en particular cuando la marea está creciendo.
Como solución concreta para crear un área de baño seguro y reducir la peligrosidad de las corrientes cerca de la costa, Roa sugirió limpiar unos 300 metros de juncos en el invierno, cerca del muelle de lanchas, para restablecer el equilibrio del banco de arena que fue alterado por la extracción de corbículas.
Por último, instó a instalar cartelería informativa en los puntos más transitados y peligrosos. El palista concluyó que, en el fondo, la clave para el disfrute seguro es el respeto por el río.