Freno al ruido: se destruyeron 37 caños de escape ilegales y se endurecen los controles sonoros
La Municipalidad de Viedma dio un paso contundente en la lucha contra la contaminación sonora en la ciudad al proceder a la destrucción de 37 caños de escape de motocicletas que habían sido secuestrados por superar los límites de ruido permitidos.
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La medida es la culminación de una serie de operativos iniciados en abril, impulsados por los persistentes reclamos de los vecinos por ruidos molestos.
Osvaldo Pereira, director de Tránsito y Transporte de la Municipalidad, explicó el proceso en una charla con el programa "El Radar" de Radio Noticias (105.5 MHz), detallando el largo camino que va desde la denuncia hasta la destrucción final de las piezas adulteradas.
El funcionario municipal explicó que la etapa inicial de control abarcó la revisión de entre 80 y 90 vehículos. A diferencia de los puestos fijos, la Dirección de Tránsito implementó un sistema de operativos móviles para ser más efectivos.
"Fue la finalización de una etapa que se realizó durante estos últimos meses que viene, arrancó allá por abril de este año donde hay muchos reclamos de vecinos por el ruido que producen los caños de escapes adulterados, libres todo aquello que tenga un defecto sonoro en las motocicletas", señaló Pereira.
La metodología de control es rigurosa: cuando se detecta una moto que está produciendo una alteración acústica, los equipos de motociclistas se aproximan al vehículo. "Vemos la infracción y constatamos con el decibelímetro el sonido que está emitiendo esa moto y bueno, se procede al secuestro", detalló.
El secuestro de un vehículo por el caño de escape adulterado inicia un proceso administrativo. Para que el dueño pueda recuperar la moto, la ley exige que el infractor compre y coloque el caño de escape original o el que corresponde a la moto, realizando el cambio directamente en el depósito municipal.
"El caño de escape adulterado o el de competición. Si hay una orden del juez de retención para su posterior destrucción queda en nuestro depósito", aclaró Pereira, indicando que la destrucción de los 37 escapes del jueves pasado fue posible gracias a la orden judicial pertinente, un proceso que puede llevar varios meses.
La normativa no solo aplica a las motocicletas. Pereira confirmó que los escapes adulterados o "pinchados" en autos y motos que superen los decibeles permitidos son motivo de infracción y secuestro.
Además, el área de Tránsito ya tiene en la mira a los autos particulares con escapes deportivos. Estos vehículos también serán sometidos a la verificación con decibelímetro y, de constatarse la infracción, el caño de escape podría ser retirado para su destrucción por orden judicial.
Finalmente, el Director de Tránsito y Transporte anunció la intensificación de los controles. Adelantó que se van a programar operativos de verificación conjuntos para el verano, que se realizarán con la Policía y la Secretaría de Transporte de la provincia, abarcando no solo motos y autos particulares, sino también taxis y otros medios de transporte público.