Se cumplen siete años de la tragedia del barrio Zatti que marcó a Viedma
Este sábado 8 de noviembre se cumple un nuevo aniversario de la tragedia del barrio Zatti, el hecho más doloroso que recuerda la comunidad viedmense. Aquella madrugada de 2018, una precaria vivienda construida en el fondo de una casa se convirtió en una trampa mortal para la familia Sanzana-Huayquillán.
Débora Huayquillán, de 27 años, y sus seis hijos - Guadalupe de 12, Ayelén de 11, Natacha de 7, Félix de 5, Yahir de 3 y Maximiliano de apenas 1 año - perdieron la vida luego de que las llamas consumieran la pequeña habitación de unos pocos metros cuadrados donde todos dormían.
El padre, Jonatan Sanzana, logró salir en busca de ayuda, pero regresó una y otra vez para intentar rescatar a su familia. Con graves quemaduras en gran parte de su cuerpo, fue trasladado a un hospital de mayor complejidad, donde falleció días después.
La tragedia expuso una realidad que aún duele: las dificultades de muchas familias para acceder a una vivienda digna. Débora había recorrido en numerosas oportunidades las oficinas municipales buscando un terreno donde construir un hogar para sus hijos. Su madre, Hilda, recordó tiempo después que su hija “andaba todo el día pidiendo una ayuda, una casa, un terreno, y nunca nadie la ayudó”.
Sin respuestas y ante la necesidad de un techo, la familia se instaló en una pequeña pieza levantada en el patio de la casa del abuelo, en el barrio Zatti. Allí, el hacinamiento y las condiciones precarias fueron el escenario del incendio que terminó con sus vidas.
Tanto la familia Huayquillán como la Sanzana continúan viviendo en el mismo barrio, con el dolor a cuestas y el recuerdo permanente de aquel hecho que conmovió a toda la ciudad.
A siete años, la tragedia sigue siendo un símbolo una deuda: que ninguna familia tenga que vivir en condiciones que pongan en riesgo su vida.