Los rionegrinos que gritaron campeón con Independiente Rivadavia
Fue una final histórica. Por la intensidad del juego; por las distintas emociones que se vivieron; por que terminó coronando por primera vez a un equipo del interior. Independiente Rivadavia logró lo que parecía imposible: campeón de la Copa Argentina tras vencer a Argentinos Juniors en los penales y clasificado a la Copa Libertadores. Nada menos.
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Y entreverados en los festejos, dos cipoleños: el arquero Ezequiel Centurión, que jugó poco tiempo en la región para pasar directamente a las inferiores de River; y el mediocampista Franco Amarfil, capitán de Cipolletti en el Federal A, figura en Nueva Chicago y después el salto a la primera división con “La Lepra”.
Anoche, en la cancha del Instituto cordobés, Independiente Rivadavia y Argentinos jugaron una final intensa. Con dientes apretados y apostando a un despliegue intenso en todo el campo, los mendocinos. Los de la Paternal, apelando a su tradicional juego de juego colectivo.
Esa intensidad que les demandó el técnico Alfredo Berti le jugó una mala pasada a Amarfil. Fue el primer amonestado, cuando apenas iban 6 minutos de juego; y a los 41’ vio la segunda tarjeta y se fue expulsado. Hasta ahí, correcto en la contención y en el pase rápido para habilitar al volante creativo del equipo, Sebastián Villa. Cuando vio la roja no lo podía creer y se retiró de la cancha entre lágrimas.
¿Se apuró el árbitro Nicolás Ramírez en sacar las tarjetas? Durante la transmisión del encuentro, los periodistas de TyC Sports alabaron la decisión de tener “mano dura” para contener los ánimos. Después del partido, los panelistas del programa siguiente lo cuestionaron duramente por “condicionar” a los mendocinos. Criterios.
Amarfil surgió de la escuelita de fútbol Los Humildes, que dirige desde siempre Nico Jaime. Después llegó a la primera de Cipolletti, donde se consolidó como un jugador de marca y despliegue en el durísimo Federal A. Hace dos temporadas emigró a Nueva Chicago para sumar minutos en el Nacional B y los aprovechó muy bien: este año llegó a Independiente Rivadavia, recién ascendido a la Liga Profesional.
Lo del arquero Centurión es una historia distinta: cansado de ser el suplente del eterno Franco Armani en River, decidió una apuesta riesgosa para pasar a “La Lepra”. De un equipo campeón rodeado de figuras, a un elenco cuya mejor opción era salvarse del descenso. En Mendoza se consolidó como titular indiscutido y anoche tuvo una gran actuación hasta el minuto 90: una mala caída le produjo una lesión en el hombro y tuvo que ser reemplazado por Gonzalo Marinelli.
Pero a la hora de los festejos, los dos cipoleños estuvieron allí: saltando emocionados. Y recibiendo la medalla del campeón de manos del presidente de la AFA, Chiqui Tapia.