Crimen de un menor en el barrio Mi Bandera: qué presentó la defensa en una nueva audiencia judicial
En la mañana de este martes 21 de octubre se desarrolló una nueva audiencia de control de acusación, por el crimen de un menor de 16 años en el barrio Mi Bandera de Viedma. El acusado es Isaías Barrera, un obrero de la construcción que habría perpetrado el homicidio tras un robo en la propiedad de su mamá.
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En esta oportunidad, el abogado defensor Damián Torres expuso su teoría del caso que llevará a juicio y la lista de testigos de la parte. Fueron bajo la intervención de la fiscal Paula De Luque, la querella de la familia con Diego Sacchetti y la madre de la víctima a su lado. La audiencia fue presidida por la jueza Daniela Zágari.
En primer orden, el letrado Torres anunció dos convenciones probatorias a las que arribaron a un acuerdo con la Fiscalía. En principio, que el menor fue investigado por hechos presuntamente delictivos ocurridos en septiembre y noviembre de 2023, por los cuales sólo se formalizaron las investigaciones y dictaron su sobreseimiento por su fallecimiento. En una de ellas, se impuso la colocación de una tobillera para controlar sus pasos. Y en ninguno de esos hechos fue víctima Barrera ni su núcleo familiar.
En segundo término, se convino que, desde fines de 2022, la víctima fatal de este caso estuvo bajo cuidado de la Secretaría de Estado de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), en función de ser declarado inimputable en un crimen por ser menor de edad. Se trata del asesinato de Lucas Valentini, ocurrido en septiembre de ese año en Choele Choel.
Estos antecedentes, reconocidos expresamente por la Fiscalía, podrían resultar de gran relevancia para el caso actual, ya que evidencian la existencia de intervenciones judiciales y administrativas previas en torno al mismo acusado.
Cómo fue el hecho según la defensa
Respecto a la teoría del caso, el abogado mencionó que el menor abatido robó en el domicilio de la madre de Isaías Barrera, en el barrio Mi Bandera. En ese contexto, el constructor fue a reprocharle entre las calles 22 y 23, el menor sacó un arma calibre 22 que se le cayó al piso y Barrera disparó con un calibre 32. Acto seguido, el amigo de la víctima tomó el arma y los corrió a los tiros a Barrera y a un compañero.
Para Torres el hecho fue "una legítima defensa o subsidiariamente como un exceso en la legítima defensa".
Para robustecer su defensa, se contará con la mamá y la hermana de Barrera, quienes describirán el conflicto sucedido previamente, el mejor amigo del constructor que fue corrido a los disparos por el compañero del menor fallecido, otro hombre que trabaja con él que presenció el robo sufrido por su mamá y la pareja de éste que también podrá ampliar la información.
También será llamada al estrado la esposa del imputado, quien revivirá el diálogo intercambiado con su marido sobre los momentos previos y posteriores al enfrentamiento armado, dos peritos que estuvieron abocadas a la reconstrucción del hecho y un analista que detallará los puntos de un llamado "Informe 82", pieza importante para el devenir del juicio.
Sumatoria de hechos
En la audiencia previa al control de acusación, la fiscal De Luque agregó el hecho 2 contra el constructor, en un caso que ya presenta a más de 30 testigos.
En este caso, se le atribuye a Barrera haber sido quien el 9 de mayo, minutos posteriores al crimen, en la vía pública de las calles 20 y 23, amenazó a Brandon Belloso, un vecino de la zona, ante el reclamo de éste por la muerte de Nahuelcheo. Las amenazas fueron agravadas por el uso de arma.
Se cuenta con la declaración del propio Belloso, quien dijo haber escuchado disparos, salió afuera y advirtió el episodio de sangre. Conocía a los dos, víctima y victimario, y reconoció que nunca había tenido conflicto con ninguno. Le preguntó a Barrera "¿Qué hiciste?" y éste lo apuntó con el arma de fuego.
Belloso, según el relato fiscal, se movía para un lado y para el otro para esquivar la punta de la pistola. Acto seguido, la mamá lo abrazó, se interpuso en el camino, y allí Barrera dio marcha atrás. En su testimonio acreditó haber sentido "preocupación y temor desesperante, lo apuntaba entre insultos".
En el hecho 3, casi un calco, se atribuye a Barrera haber sido quien 21:20 horas, entre calles 23 y 25 del barrio Mi Bandera, amenazó al testigo Hugo Maximiliano Rivera. Tenía en su poder la misma arma de fuego, sin la debida autorización, lo que se encuadra en una tenencia ilegal.
La mamá de Rivera, también se metió en el medio y evitó males mayores. Aun así, la Fiscalía no logró comprobar que la pistola haya estado cargada en ese momento.