Qué dijo el taxista al que le retiraron el carnet de conducir por deudor alimentario
La Unidad Procesal N°11, a cargo de la jueza Paula Fredes, ordenó que se le inhabilite la licencia de conducir de vehículos a una persona que figura como "deudor alimentario", quien es taxista de profesión en Viedma.
Lee también: Golpearon salvajemente a un joven en Patagones
El hombre en cuestión debe un monto cercano a 1.900.000 pesos en concepto de cuota alimentaria, por lo que se acudió a esta medida judicial por pedido de su ex pareja, tratándose de una necesidad considerada extrema.
Por este motivo, el infractor a la ley alimentaria, acudió a la defensora Mariana Drago y se planteó un recurso de revocatoria. En la apelación adjuntó el ticket de Mercado Pago de un abono que hizo en septiembre considerablemente menor a lo que se pedía.
En su descargo, dijo que "no le es posible realizar mayores pagos de prestación alimentaria ordenados, debido a sus escasos ingresos". Asimismo, indicó que "es chofer de taxi y el vehículo de alquiler sufrió roturas, por lo que no ha tenido ingresos en este último tiempo, por lo que su realidad económico-familiares sumamente dificultosa".
Atento a que se desempeña en un trabajo donde usa un coche, pidió que se deje sin efecto la orden de inhabilitación y renovación de su carnet, "puesto que cumple una función vital para el sustento propio y el de sus dos hijos".
La pareja en cuestión carga con un historial de denuncias, ya que en marzo de este año el taxista de 51 años se presentó ante la Comisaría de la Familia y dijo que su ex ejerció violencia psicológica contra él. En su escrito, manifestó que lo echó de la casa, que no le dejó sacar sus pertenencias y le sacó 170.000 pesos, de los cuales 35.000 debía rendir a su empresa de taxi.
El taxista involucrado dijo a NoticiasNet que la deuda, de provisión alimentaria, se debe a una causa de violencia económica en su contra, por su relación matrimonial, pero que no tienen hijos en común para sustentar.
El taxista habló con NoticiasNet y comentó: "mi abogada me dijo que me busque otro trabajo y no se consigue acá en Viedma. Yo no tengo una entrada para poder pagar una cuota de 300.000 pesos. Yo tengo a otros dos hijos con mi primer matrimonio y tengo a un menor de 13 años que vive conmigo. Ahora tengo que abonar 1.900.000 para que la Justicia me devuelva el carnet ¿y a dónde voy a sacar esa plata si soy chofer y estoy en negro? No tengo otras entradas".
"Hace 30 años que estoy en la empresa de taxi y nunca tuve una queja. Ahora no puedo conseguir laburo y no me va a quedar otra que encadenarme frente al Poder Judicial. Me cortaron mi única entrada que tengo, nunca me citaron para preguntarme qué ganancia tengo por mes, no sé de dónde sacaron que tengo un millón y medio de ingresos", precisó.
"Yo he trabajado todo el día en el taxi para darles de comer, pero por ahí no llegaba y hacía alguna changa limpiando calefactores o cosas así", indicó y completó: "Si no tengo una solución me voy a ir a encadenar, se está pasando el tiempo y no puedo ni pagar el alquiler que tengo acá en el barrio Lavalle".
Otro caso parecido en General Roca
Hace pocos días se produjo una situación que tiene un paralelismo con lo que sucedido con el taxista viedmense. Un hombre que no cumplió con el depósito de la cuota alimentaria en tiempo y forma solicitó la revisión de las medidas dispuestas por el fuero de Familia de Roca. La resolución incluyó la suspensión de su licencia de conducir y la inscripción en el Registro de Deudores Alimentarios. También se ordenó el libramiento de un oficio a su puesto de trabajo para retener la cuota alimentaria pactada.
La Sala I de la Cámara Civil de Roca rechazó la revocatoria y confirmó las medidas. El fallo determinó que el hombre solo presentó constancias de dos pagos, menores y fuera de término. Aportó comprobantes de transferencias realizadas a Mercado Pago y no a la cuenta judicial establecida en el acuerdo original. Se verificó que el último pago válido en la cuenta judicial correspondía a enero de 2024.
El hombre apeló la resolución. Cuestionó la falta de una liquidación precisa de la deuda, afirmó haber realizado pagos y denunció una supuesta violación a su derecho de defensa. También sostuvo que las medidas eran desproporcionadas.
La Cámara consideró insuficientes los argumentos del apelante para revertir la decisión. Señaló que el hombre había sido previamente intimado a cumplir con el pago de la cuota y que su respuesta fue incompleta.
El tribunal advirtió que el alimentante no aclaró su situación laboral ni acreditó ingresos o cumplimiento regular, lo cual refuerza el incumplimiento. También sostuvo que era su responsabilidad probar el cumplimiento de sus obligaciones, algo que no hizo.
Así, la sentencia interlocutoria concluyó que las medidas adoptadas en primera instancia eran proporcionales y adecuadas para garantizar el derecho alimentario del niño; considerado un derecho humano fundamental.
Desde la Justicia se informó que el tipo de sanción se realiza solo por pedido de la contraparte. En algunas ocasiones, se puede retirar la licencia, pero hay otros casos peculiares: que no le permitan ir a la cancha, que lo desafilien de su club, que no pueda ir al casino o incluso hubo un padre deudor que tocaba en una banda de música al que no le permitieron su entrada en los cinco locales bailables de Viedma.
Tiene que ver con el trabajo y los hábitos del incumplidor. Se indicó que la idea es que no sea una sanción, sino garantizar que priorice la cuota alimentaria para su hijo: si cumple, le devuelven el carnet o se retrotrae el castigo.