Sufrió un accidente mientras navegaba y la justicia decidió indemnizarlo
Un accidente laboral ocurrido en altamar terminó en los tribunales de Viedma con una condena ejemplar. La Cámara del Trabajo ordenó a una aseguradora a indemnizar con más de 37 millones y medio de pesos.
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El beneficiado fue un marinero de 49 años, de San Antonio Oeste, que resultó lesionado cuando un portón hidráulico lo aprisionó contra una baranda mientras realizaba tareas a bordo del buque de una empresa marplatense.
El episodio se produjo el 23 de julio de 2024, a menos de diez días de que el trabajador hubiera ingresado a la compañía. Sufrió un accidente de trabajo cuando uno de los portones de las redes del barco donde trabajaba lo apretó contra una baranda de hierro apretando su columna lumbar, dorsal y la cintura, en el Puerto de San Antonio Oeste. Tras el accidente, el capitán decidió regresar a puerto y la empleadora radicó la denuncia correspondiente ante la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART).
Durante el juicio, los abogados del marinero reclamaron el reconocimiento de una incapacidad laboral del 21,5% y una indemnización inicial estimada en más de $45 millones, que luego se bajó al monto de 37 millones y medio de pesos. La aseguradora, en cambio, negó responsabilidades.
La prueba fue clave: un informe pericial médico detalló que Arriola padece secuelas en su columna dorsolumbar y en su codo derecho, compatibles con el accidente denunciado. Ese dictamen resultó determinante para que los jueces Rolando Gaitán, Carlos Da Silva y Ariel Gallinger dieran por acreditado el reclamo.
El fallo no sólo condena a la ART a pagar la millonaria suma en un plazo de diez días hábiles, sino que también le impone el pago de las costas del proceso.
Los honorarios profesionales regulados también fueron significativos: $5,7 millones para los abogados del demandante, $1,8 millones para el letrado de la aseguradora, y $1,8 millones para la médica perito interviniente. El caso quedó formalmente resuelto el 9 de septiembre de 2025, y lleva la firma digital de los magistrados.
Con este fallo, la Justicia laboral de Viedma volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la responsabilidad de las ART frente a trabajadores que realizan tareas de alto riesgo, como las vinculadas a la actividad pesquera.