Crimen en barrio Mi Bandera de Viedma: imputan más delitos al único acusado
El Anexo del Poder Judicial de Viedma fue la sede de una audiencia más que convocante: la reformulación de cargos contra Isaías Barrera, el obrero de la construcción que mató en mayo de 2024 a Yamir "Coco" Nahuelcheo, de 16 años. Se lo acusa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y se le suman dos amenazas calificadas y tenencia ilegal de arma.
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El crimen que se produjo entre las calles 22 y 23 del barrio Mi Bandera, tuvo la asistencia habitual de la prensa, pero también de un grupo de trabajadores de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), amigos de Barrera, y la presencia de Verónica Paredes, mamá del menor abatido.
En esta oportunidad, la fiscalía con Paula De Luque y la querella con Diego Sacchetti, añadieron dos hechos más contra el constructor. La defensa, con el letrado Damián Torres, no ocultó su oposición y dio sus argumentos. La audiencia, presidida por el juez de Garantías, Adrián Dvorzak, no duró más de una hora por el poder de síntesis desarrollado por las partes.
En el hecho 1, se recuerda que Barrera está imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por haber disparado y darle muerte a Yamir Jorge "Coco" Nahuelcheo, de 16 años, en la noche del 9 de mayo de 2024, entre las calles 22 y 23 del barrio Mi Bandera de Viedma.
Para la defensa, el asesinato se produjo tras un presunto enfrentamiento armado, donde Nahuelcheo habría intentado sacar un arma. Barrera habría disparado antes con un revólver calibre 32, y un amigo del menor habría recogido el arma caída del abatido.
Luego de ello, hubo una persecución con balacera contra el imputado y otro allegado, quienes se escondieron detrás de un vehículo para evitar ser impactados por los proyectiles.
La víctima fatal sufrió un disparo que ingresó en el omoplato izquierdo y le causó la muerte.
Nuevos hechos sumados contra Barrera
En la audiencia de hoy, la fiscal De Luque agregó el hecho 2 contra el constructor, en un caso que ya presenta a más de 30 testigos.
En este caso, se le atribuye a Barrera haber sido quien el 9 de mayo, minutos posteriores al crimen, en la vía pública de las calles 20 y 23, amenazó a Brandon Belloso, un vecino de la zona, ante el reclamo de éste por la muerte de Nahuelcheo. Las amenazas fueron agravadas por el uso de arma.
Se cuenta con la declaración del propio Belloso, quien dijo haber escuchado disparos, salió afuera y advirtió el episodio de sangre. Conocía a los dos, víctima y victimario, y reconoció que nunca había tenido conflicto con ninguno. Le preguntó a Barrera "¿Qué hiciste?" y éste lo apuntó con el arma de fuego.
Belloso, según el relato fiscal, se movía para un lado y para el otro para esquivar la punta de la pistola. Acto seguido, la mamá lo abrazó, se interpuso en el camino, y allí Barrera dio marcha atrás. En su testimonio acreditó haber sentido "preocupación y temor desesperante, lo apuntaba entre insultos".
En el hecho 3, casi un calco, se atribuye a Barrera haber sido quien 21:20 horas, entre calles 23 y 25 del barrio Mi Bandera, amenazó al testigo Hugo Maximiliano Rivera. Tenía en su poder la misma arma de fuego, sin la debida autorización, lo que se encuadra en una tenencia ilegal.
La mamá de Rivera, también se metió en el medio y evitó males mayores. Aun así, la Fiscalía no logró comprobar que la pistola haya estado cargada en ese momento.
Investigación sesgada, según la defensa
El abogado Torres, se opuso a la reformulación de los cargos y dijo que hay un planteo que omite detalles claves. En este sentido, dijo que más allá de un calibre 32, había un calibre 22 y "la evidencia dice que era de la víctima y del amigo que estaba allí".
Siguiendo esta línea, expuso: "Había vainas servidas de ese calibre 22, el joven (amigo de Nahuelcheo) corrió a Barrera a los tiros. Entonces, la Fiscalía no tiene la misma vara contra Barrera, que contra el joven que lo corrió. Y, no hay dudas de los antecedentes de la otra parte, la vida de Barrera corría riesgo".
"La misma Fiscalía agrega dos hechos, pero nada de los hechos con la misma arma calibre 22. En el hecho segundo, la Fiscalía está armando un caso para juzgar a Barrera y no al conjunto. Eso lo vamos a demostrar en el control de acusación o en un Juicio por jurado", refirió.
Además, planteó: "¿Y el calibre 22 se lo imputaron a alguien? No", y señaló que se demostró que la Fiscalía tiene una visión sesgada para analizar los hechos. "Hace un año que estamos en etapa penal preparatoria y estos puntos estaban en la mesa, pero fueron omitidos", completó y amplió: "Hay diferencias en cómo la Fiscalía ha plasmado los hechos. Tenemos diferencias sustanciales de fondo".
Finalmente, se vendrá un debate intenso sobre la cuestión de fondo, pero será motivo del control de acusación, previsto próximamente.
El juez Dvorzak dio por reformulados todos los cargos y prosiguió a la instancia de los plazos procesales. En este marco, se convino que el próximo 5 de septiembre será el vencimiento para la instancia de juntar pruebas.
Y, como agregado, se extendieron los plazos de la medida cautelar que rige sobre Barrera, por cuatro meses más. Anteriormente, se resolvió la morigeración de la medida de prisión preventiva y se pidieron pautas de conducta. Estas deberán seguir y son: fijar domicilio, no mudarse, prohibición de contacto con testigos y la familia de la víctima y no acercarse a cinco cuadras del barrio Mi Bandera. Tanto la Fiscalía como la defensa acordaron el sostenimiento de estos puntos, por lo que el imputado seguirá con tobillera y monitoreo satelital.
En el cierre, los amigos de Barrera se retiraron en masa y la mamá de Nahuelcheo se retiró por otra puerta, en un clima marcado de tensión, pero sin incidentes.