Brutal crimen en Viedma: para la defensa no hubo ensañamiento a pesar de las 24 puñaladas
Sigue la conmoción por el crimen de Gerardo Romero, cuyo cuerpo apareció debajo de la cama de un sujeto de 32 años, en un departamento de la calle Gasquet al 200 del barrio San Martín de Viedma.
Lee también: Brutal crimen en Viedma: paso a paso, cómo se descubrió el asesinato
En la audiencia de formulación de cargos, hubo muchísima información de interés público, en uno de los casos más brutales que se recuerda. Al imputado se le atribuye haber golpeado fuertemente en la cabeza a la víctima, luego la degolló y le dio 24 puñaladas, alrededor de las 22:30 del jueves 7.
Romero fue buscado como desaparecido desde esa noche y el propio acusado se presentó en la sede fiscal para avisar que había dejado su bicicleta en su vivienda. Cuando las autoridades entraron, hallaron su cadáver envuelto en una cortina de baño, debajo de la cama.
El abogado defensor oficial Camilo Curi Antún tuvo varias objeciones en el proceso, con la mirada furiosa de dos hermanas de la víctima fatal, su mamá y su pareja Geraldine Núñez.
El letrado pidió la nulidad de la declaración de su defendido, puesto que indicó que lo llamaron como testigo, pero lo trataron como un imputado sin defensa. "Los investigadores pasaron una línea con suficiente gravedad como para invalidar todo el proceso", apuntó.
Para su punto de vista, la Brigada de Investigaciones de la Policía de Río Negro y la Fiscalía, a cargo de Mariana Giammona, montaron un escenario que llevaron a su defendido a autoincriminarse. Como sustento probatorio, se remontó al testimonio horas antes del allanamiento.
Curi Antún manifestó: "El audio de la declaración arranca empezado, hay una parte de la grabación que no la conocemos, no sabemos qué dijeron, si se presentaron, si le explicaron si tenía algún derecho o no".
Por otro lado, citó: "No le dijeron que lo estaban grabando hasta que transcurrieron 50 segundos de su declaración, tampoco se le dio la opción de hablar con un abogado y no sabemos cuánto tiempo antes hablaron. Recién en el minuto 1:21, le informaron cuál es el motivo por el cual lo están interrogando, después de declarar un tiempo no registrado".
El letrado continuó: "De la entrevista de la Fiscalía, surgió que también fue sometido a un interrogatorio previo por personal policial, de la Brigada, que está prohibido por el Código Procesal Penal y que además no fue registrado en el legajo, no hay ninguna constancia de qué se le preguntó".
El planteo de la defensa: lo obligaron a autoincriminarse
Además, se opuso al trato realizado contra el imputado: "Le hicieron aportar evidencia, con capturas de pantalla a la Brigada y hay indicios de que tenían sospechas sobre él y nunca frenaron en decirle que tenía derecho a hablar con un abogado" y la fiscal Mariana Giammona pronunció retos como: "'Si vos no tenés ninguna implicancia con esto, tendrías que decir la verdad y declarar en ese sentido'. O se autoincrimina o se autoincrimina, esas son las dos opciones que le dieron".
Lee también: Crimen en un departamento de Viedma: lo degolló, le dio 24 puñaladas y lo escondió debajo de la cama
La fiscal, acto seguido, aclaró en el curso de la audiencia del martes passado ante la presencia del juez de Garantías, Adrián Dvorzak, que no había sospechas fundadas contra el hoy imputado, ya que se seguía el norte de encontrar a Romero con vida y solo fueron a buscar su bicicleta y rastros que podría haber dejado en la calle Gasquet.
No es el primer ni será el último caso donde un testigo luego se convierte en el principal sospechoso de un crimen. Uno de los más resonantes a nivel provincia, fue el femicidio de Agustina Fernández en Cipolleti, en junio de 2022. Quien era su amigo y compañero de departamento, Pablo Parra primero dio un testimonio como testigo, donde advirtió que la joven de 19 años habría sido víctima de un robo y luego la mataron. La investigación después dio un giro y se logró establecer que el trabajador petrolero fue el femicida.
El femicidio de Ángeles Rawson en 2013, en la calle Ravignani del barrio de Palermo (uno de los más seguidos en los medios), también tuvo a su asesino como testigo y luego se comprobó su culpabilidad. Se determinó que quien le quitó la vida a la adolescente de 16 años fue Jorge Mangeri, portero del edificio donde vivía Rawson, tras una confesión y una prueba genética irrefutable.
Pedido de quitar la figura de ensañamiento
En otro orden de cosas, Curi Antún planteó que se elimine la caratula de "homicidio agravado por ensañamiento". A juzgar por los hechos, comentó: "No es lo mismo un homicidio simple, que un homicidio agravado por ensañamiento que tiene una pena de perpetua".
En esta línea, se remitió a un lado de la biblioteca que indica: "La doctrina y nuestra ley exige dos elementos para el ensañamiento que no fueron incluidos por la Fiscalía en este caso. El homicidio por ensañamiento es definido por la doctrina como un modo de matar cruel. El autor del homicidio tiene una intención deliberada de matar haciendo sufrir, cuando se mata complaciéndose en la agonía y alargando la muerte. Esto de dejar a una persona hiriéndola de a poco, para que dure más su agonía y tenga más sufrimiento. La persona tiene que estar viva y consciente para que pueda sentir el sufrimiento".
"Los ejemplos que da la doctrina son la tortura, la simulación del sufrimiento hacia la familia, nada que ver con esta formulación. Donna (Edgardo Alberto, quien fue juez de la Cámara del Crimen de la Capital Federal), en la página 111 de su tratado cita a Cuello Calón (jurista español) donde dice que no se trata de repitición de golpes ni del gran número de heridas causadas. La doctrina dice que la cantidad de heridas causadas no tiene nada que ver con el ensañamiento", explicó.
El juez de Garantías, Adrián Dvorzak desestimó tanto el pedido de nulidad como la hipótesis de que no hubo ensañamiento. "No hubo una investigación sesgada, en túnel, se fue a buscar una bicicleta y no a un cuerpo", relató y dio por formulados los cargos y una investigación penal preparatoria por el plazo de cuatro meses con prisión preventiva. Por otro lado, mantuvo la imputación de ensañamiento, habida cuenta de que hubo 24 puñaladas.