Viedma: temporada de ballenas y orcas atrae visitantes a Punta Bermeja
La llegada de ballenas y orcas a las costas del Área Natural Protegida Punta Bermeja marca cada año una nueva temporada de avistaje que despierta el interés de residentes y turistas. Desde junio y hasta septiembre, estos mamíferos marinos pueden ser observados desde los miradores del área, en plena ruta migratoria.
“Es común en esta época que lleguen, porque justamente Punta Bermeja se encuentra dentro de la ruta migratoria de estas ballenas”, explicó Neri Maidana, coordinador de Áreas Naturales Protegidas.
LEER MÁS: Turismo en crisis: fuerte caída en las vacaciones de invierno
En diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz), agregó que este corredor natural se extiende “desde la Península Valdés y sigue por el Golfo San Matías, costeando la costa de Río Negro”.
Además del avistaje de cetáceos, Punta Bermeja ofrece otros puntos de interés como el Centro de Interpretación, abierto todo el año, todos los días, de 11 a 17. “Punta Bermeja cuenta con muchos atractivos. Las apariciones de ballenas desde mayo hasta noviembre, las orcas que vienen a alimentarse de los lobos marinos en junio, julio y agosto. Y en verano, el uso recreativo del balneario La Lobería que está dentro del área protegida, con piletones naturales”, detalló.
El lugar alberga una de las colonias permanentes más grandes de lobos marinos del país. “Ronda entre unos 5.000 a 7.000 ejemplares, dependiendo de la época del año”, sostuvo. El acceso al área es gratuito, siempre que se realice dentro del horario de atención.
Durante las vacaciones de invierno se registró un aumento de visitantes. Según el referente, “el movimiento se incrementa, principalmente también por la presencia de orcas, que generan un revuelo en la Comarca”.
El inicio de la primavera y la temporada de verano activan tareas de mantenimiento y preparación del lugar. “Estamos terminando tareas de mantenimiento de estaciones y cartelería. También nos preparamos para la época en que los lobos marinos comienzan a ocupar las playas donde va la gente”, indicó. Y explicó que esto requiere “educación ambiental y la delimitación de perímetros para que los animales puedan descansar”.
Maidana remarcó la necesidad de equilibrio entre conservación y turismo. “Cuando ingresamos a un área natural protegida, tenemos que amoldarnos a una serie de condiciones, normas y ordenamientos que regulan el espacio”, concluyó.