2025-07-26

Algunas sombras manchan las luces brillantes de la Feria Municipal de Viedma

Se revuelve demasiado en la basura de los productos que no cuentan con calidad comercial.

A pesar del clima antártico, la Feria Municipal de Viedma es un particular sector de la ciudad que permite salir a disfrutar a tomar un poco de aire mañanero. Se presenta como un perfecto paseo de compras y que además permite un encuentro de carácter social con amigos, conocidos y feriantes.

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Sabido es que para muchos es un punto de interés característico donde se pueden encontrar una amplia variedad de productos frescos, como frutas, verduras, pescados y mariscos. Además, hay secciones de almacén,  granja, lácteos, fiambres e incluso puestos de indumentaria, de artesanías y también aparecen quienes desean ofrecer planes de compra o entregar boletas partidarias.

Este variopinto escenario también presentar algunas alteraciones que son un secreto a voces entre los feriantes: el destino de los desperdicios. Pareciera que ese paseo público se aplicase, en medio de la circulación de visitantes, la frase "Nada se pierde, todo se transforma".

Fue acuñada por el químico francés Antoine Lavoisier. Se le atribuye la idea de que la materia no se crea ni se destruye, solo cambia de forma. Y esto está pasando con la verdura que supuestamente se tira dando lugar a cierto descontrol.

De acuerdo a lo que pudo constatar NoticiasNet en una recorrida por el predio, un grupo de personas recolecta de unos recipientes –antes del cierre de horario- frutas y verduras que según los puesteros implican “descartes”.

Al parecer, según pudo averiguar este medio, no se trata de productos en mal estado sino que algunas verduras y frutas pueden perder valor comercial. Por caso, una unidad de zapallo anko que tiene puntos no se puede ofrecer a la clientela, por lo tanto, algunos feriantes que desean lo mejor para mantener la clientela deciden prescindir de esa hortaliza.

Y aparece el barullo. Es que los feriantes estarían incumpliendo cierto acuerdo para desprenderse de ciertos artículos. La promesa es que deberían dejar el descarte una vez finalizado el horario de actividades comerciales para que pueda pasar el camión recolector de basura, y así evitar el desorden que se produce entre quienes revuelves las bolsas y recipientes, en virtud de que queda todo desparramado por la calle de acceso de vehículos de carga.

Por otro lado, entre los asiduos concurrentes a ese paseo público existen ciertas sospechas. Lo que se llevan desde los recipientes no se estaría usando para el autosustento familiar. Lo recolectado, se estaría vendiendo en los barrios alejados del predio.

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