2025-07-21

Viedma y la huella de la gran inundación: a 126 años de la catástrofe que marcó la historia

La fecha representa un hito para la identidad de la ciudad, y es motivo de reflexión tanto desde el plano histórico como el social. 

Se cumple este lunes un nuevo aniversario de la inundación que transformó el destino de Viedma en 1889 y puso a prueba la capacidad colectiva para resistir, reconstruir y preservar la identidad urbana.

Fue un hecho que marcó profundamente su historia y su desarrollo como ciudad. La catástrofe, provocada por la crecida extraordinaria del río Negro, afectó a gran parte del casco urbano, destruyendo construcciones enteras, principalmente edificaciones hechas en adobe, que no resistieron el paso del agua.

LEER MÁS: A 126 años de la inundación que azotó a Viedma: el recuerdo que sigue vivo entre los viedmenses

La fecha representa un hito para la identidad viedmense, y es motivo de reflexión tanto desde el plano histórico como desde el social. Así lo expresó el director de Identidad Ciudadana y Patrimonio Histórico de la Municipalidad de Viedma, Gustavo Malek, en diálogo con Radio Noticias (105.5 MHz).

Malek recordó que en aquel entonces, la ciudad estuvo al borde de no reconstruirse: “Se podrían haber quedado en Patagones tranquilamente y haber seguido funcionando en esa ciudad. Y sin embargo, una vez que bajaron las aguas, los viedmenses y los maragatos, porque ayudaron todos, vinieron a juntar y recuperar lo que quedó. Todo el pueblo fue ayudándose unos a otros a reconstruir sus casas”, dijo.

Durante la inundación, las aguas cubrieron sectores enteros de la ciudad durante aproximadamente una semana, provocando el colapso de infraestructuras básicas. “Fue algo muy grande porque la contención que estaba hacia el norte del río se rompió, y por otro lado, lo que hoy es la colina de Idevi, que era la 'Laguna de Juncal', también sufrió una crecida muy grande. Curiosamente, Viedma se inundó del sur hacia el río”, relató el funcionario.

Uno de los elementos más recordados de aquel episodio es la solidaridad de los vecinos de Carmen de Patagones, quienes cobijaron a las familias evacuadas. 

En esa línea, destacó que más allá de los daños materiales, lo que prevaleció fue la actitud solidaria y comunitaria: “Yo rescato al pueblo como se puso al servicio del mismo pueblo y, entre todos, reconstruyeron una ciudad. Donde no hubo clases sociales, donde todo el mundo ayudó a todo el mundo, donde todo el mundo albergó a cualquiera en sus casas para poder pasar el momento trágico que hubo” remarcó Malek.

La inundación también dejó huellas institucionales. En los meses posteriores, la capitalidad fue trasladada a Choele Choel, y fue necesaria una fuerte presión de los vecinos para que la administración territorial volviera a establecerse en Viedma. 

El episodio también significó la pérdida de documentación histórica valiosa, afectando particularmente a instituciones educativas. “En el colegio donde hoy funciona Amigos de lo Nuestro, se perdió muchísima documentación en esa inundación. Hoy, que estamos haciendo un trabajo de investigación, estamos encontrando papeles que quedaron en estados lamentables por la acción del agua”, relató.

Malek trazó paralelismos con otras ciudades que vivieron eventos similares, como Villa Epecuén, en Buenos Aires, que nunca pudo ser recuperada tras quedar bajo el agua. Esa comparación llevó a una serie de interrogantes sobre cómo reaccionaríamos hoy ante una catástrofe similar. 

El funcionario también se refirió al contexto natural y a la ausencia de infraestructura de control hídrico en aquel entonces: “El río volvió a su cauce normal más o menos a la semana. Tardó una semana en subir y desbordar, y en bajar. Fue una gran lluvia, sumada al deshielo en el norte del río. No estaban las represas que hoy regulan el caudal, y los fenómenos de lluvia provocaban estas situaciones”, explicitó.

NoticiasNet · Móvil en vivo: Gustavo Malek

Finalmente, Malek consideró que este tipo de efemérides deben servir como espacios de memoria pero también de reflexión.

 

Te puede interesar