2025-06-26

Vivir bien con artritis: “Cuando uno tiene dolor, eso tiene que ser nuestro aliado”

Disertaron en Viedma la médica fisiatra Silvina Goñi y la psicóloga Ivana Dukart en un taller denominado: Aprendiendo sobre el dolor.

Los talleres Vivir bien con artritis siguen adelante en la Sede Atlántica de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), en este caso, se trató el tema Aprendiendo sobre el dolor. La charla la brindaron la médica fisiatra Silvina Goñi y la psicóloga Ivana Dukart.

Te puede interesar: Vivir bien con artritis: ofrecen espacio en Viedma para hablar del lado bueno de lo malo

El foco estuvo en brindar herramientas en el manejo del dolor a partir del conocimiento. Más allá de la presentación, distintos vecinos se acercaron y fueron haciendo consultas, haciendo del encuentro una charla amena. 

Uno de los puntos a destacar fue la actividad física, la ejercitación de las extremidades. Uno de los presentes manifestó que hace canotaje, stretching, bicicleta, pero buscando el esfuerzo. Sobre esto, manifestó que termina con muchos dolores. "Hay que ver qué cantidad de ejercicio hace, con qué frecuencia y en qué momento. Hay que ver qué intensidad, quizás hay que regular ahí, y la frecuencia", le explicó Goñi.

"La realidad es que el ejercicio físico genera molestias, y la cuestión es que genere molestias y no dolor. Hay que intensificar y regular la graduación. Puede generar molestias, pero no dolor, porque es otro capítulo", subrayó la profesional.

Otra de las señoras, que comentó que tiene artritis diagnosticado hace dos años, manifestó que se levanta con mucho dolor en los tobillos. "Te dicen que la actividad te calma el dolor, y mi no me calma el dolor. Al contrario", contó. Ante esto, la doctora le explicó: "No es solamente la actividad. Todo el sistema nervioso sensibilizado".

"Hay que tomar medicación propia de la artritis, es fundamental, y no se discute. A veces también analgésicos. También hay para el dolor, que no son específicos del dolor, pero que se usan, son los antidepresivos, los ansiolíticos", sumó y la mujer remarcó que no quiere tomar esa medicación. "Hay momentos en los que sirven y, cuando el cuerpo empieza a moverse, a activarse, a modular el dolor, y genera el mismo efecto que el medicamento. Pero a veces hay que regularlo", le explicó.

En otro de los casos, una señora compartió que sí o sí tiene que tomar la mediación diaria por los dolores en sus manos. Expuso que le gusta tejer, que es su cable a tierra, pero que muchas veces no puede. "Me tiene mal la psoriasis, pero hay días que no me duele tanto y aprovecho a tejer. Pero hace 40 años que lo tengo, y no hay nada que me venga bien. Me han hecho de todo acá, en Buenos Aires, pero ningún tratamiento me sirve", subrayó.

El dolor y sus consecuencias 

"En el cuerpo se activa un sistema de alarma. Cuando uno tiene dolor, eso tiene que ser nuestro aliado. Se abre una puerta y se actividad receptores que están en la piel, en los órganos, en las articulaciones. De ahí viajan por el nervio y van a llegar a la médula, donde hay una suerte de filtro y selecciona qué estímulos pasan hacia arriba (cerebro)", contó Goñi.

Y siguió: "En el cerebro se activan múltiples áreas: la parte motora, la emocional, el sistema que da alertas, comenzás a transpirar, la frecuencia cardíaca aumenta, la sensación de miedo, todo es un sistema de alertas. Ante esto, el sistema va a dar respuestas porque, así como la información sube, también baja". 

Silvina Goñi

 

El dolor y el origen

Desde la parte psicológica, Dukart, manifestó que, ante el dolor frecuente, las personas tienden a pensar que se trata de un castigo. "Está eso de 'yo me porté mal o hice las cosas mal'. También eso de 'me pasa porque no aproveché bien el tiempo cuando lo tenía, y por eso me pasa esto'. También está relacionado a la implicancia que va a tener en la persona con relación al otro".

"Muchas veces, con el dolor, muchos esperan que el otro lo cuide, que le tenga consideración...con el dolor, uno necesita recepcionarlo, pero también alguien que lo interprete. Después el sentido, porque cuando uno le otorga sentido, se empieza a calmar más. Hay gente que dice que quiere que la cuiden porque tiene dolor, y otros que dicen que no tienen dolor, aunque les duela", remarcó. 

Ivana Dukart

 

Te puede interesar