La historia de la familia que quedó en la calle: “Siempre viví de mi trabajo y hoy me encuentro en esta situación horrible”
La historia de la familia que fue trasladada por una mujer llamada Rosanna Alonsi, y que se dedica a la actividad de fletes hasta una Toma denominada del puente seco de Patagones, tiene nombre, rostro y una historia aún más dura que está sobrellevando.
Se trata de una mujer de 48 años - quien pidió reservar su identidad- madre de un joven de 22 años y una adolescente de 15 años. Estas tres personas fueron desalojadas de una vivienda donde vivían de prestado en Viedma, y que en la actualidad intentan salir adelante.
En diálogo con NoticiasNet contó: “Estoy desempleada, me pidieron la pieza donde yo habitaba con mis dos hijos”. Esta vecina de Patagones, dijo que desde hace meses viene solicitando ayuda en los organismos estatales de esa ciudad, pero sus pedidos no obtuvieron respuestas concretas.
“Pedí audiencia con el intendente (Ricardo Marino), fui a Acción Social (de la comuna magarata) en febrero. Lo único que me dijeron fue: ‘te voy a tener en cuenta’. Volví muchas veces, y lo único que me dieron fue mercadería y un poco de leña: tres carretillas por mes”, relató.
El desalojo fue repentino y doloroso: “Me echaron de donde vivía, así como si nada. ‘Para mañana no te quiero acá’, me dijeron. Busqué desesperadamente ayuda hasta que el papá de la novia de mi hijo nos dio esta casilla”.
“No tengo luz por ahora, no tengo agua, no hay baño. Es vergonzoso esto, pero no estoy mintiendo ni cometiendo fraude. Siempre viví de mi trabajo y hoy me encuentro en esta situación horrible”, confesó con angustia sobre el momento que atraviesa.
Rosanna y Adrián, su marido, quienes fue testigos directos del desamparo, no ha dejado de insistir en las redes sociales y la solidaridad de los vecinos de la Comarca: “Es una situación crítica. Ellos no tienen nada. Lo mínimo que podemos hacer como comunidad es tender una mano”, explicó Rosanna.
“Lo que más necesito son chapas, ladrillos usados, manguera negra para el agua, una canilla y maderas. Si donan alimentos o productos de limpieza o higiene personal, también nos sirve. Todo nos sirve”, detalló la vecina.
Quienes deseen colaborar con esta familia pueden comunicarse al 1132337559 o enviar donaciones a través del alias Roxy2065. Cada aporte, por pequeño que sea, representa un alivio en medio de tanto dolor.
Sin trabajo y con hambre
Esta maragata, jefa de hogar trabajó en múltiples oficios: “Fui niñera, trabajé de limpieza, trabajé en un corralón haciendo tareas pesadas, y en los últimos años fui cuidadora de adultos mayores y chicos con capacidades diferentes”. Pero la inestabilidad económica y la falta de redes de contención la dejaron expuesta a una situación límite.
Pidió ayuda al gobierno municipal para buscar ayuda, pero las respuestas a sus pedidos fueron escasos. “La semana pasada fui otra vez a la municipalidad. Pedí nuevamente audiencia para hablar con el intendente. También volví a Acción Social y les pedí puerta, ventana… lo básico para resguardar a mis hijos del frío”.
Sigue a la espera de una respuesta del Estado, mientras tanto encontró una mano solidaria en el matrimonio del emprendimiento “Esmeralda Mudanzas” que no solo los trasladó, sino que decidió impulsar una red de solidaridad para asistir a esta familia.