2025-05-23

ESTUDIO Y DIÁGNOSTICO

Abrieron en Viedma un laboratorio para diagnosticar enfermedades en plantas

Permitirá identificar hongos, bacterias, virus y plagas que afectan a los cultivos.

Quedó inaugurado el Laboratorio de Sanidad Vegetal de la Estación Experimental del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria Valle Inferior (INTA), un espacio destinado al estudio y diagnóstico de enfermedades en cultivos. 

Allí se analizarán hojas, tallos, raíces o frutos afectados para identificar las causas de los problemas sanitarios en los cultivos, ya sea por hongos, bacterias, virus o plagas.

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La ingeniera agrónoma Patricia Baffoni, responsable del laboratorio, explicó en diálogo con Radio Noticias que “la fitopatología es una disciplina que estudia las enfermedades de las plantas, ya sea por patógenos como hongos, bacterias, virus, nematodos, o por cuestiones fisiológicas asociadas al manejo del cultivo o condiciones del suelo”.

Según detalló, el laboratorio permite “diagnosticar enfermedades en los cultivos locales, algo fundamental para evitar pérdidas económicas”

En ese sentido, destacó la importancia de “acercarse antes de aplicar agroquímicos, porque muchas veces no se trata de un patógeno, sino de una cuestión de suelo, de fertilización o fitotoxicidad”.

Baffoni señaló que, en términos prácticos, “si es una afección de la parte aérea, se pueden traer hojas, tallos o frutos con síntomas; si es en la raíz, lo ideal es traer la planta entera con un pan de tierra”. Además de cumplir un rol clave en el asesoramiento a productores, el laboratorio también busca ser un espacio de formación.

Uno de los cultivos de mayor relevancia en la región es la cebolla, que —según explicó— “puede ser afectada por un hongo del suelo que produce una podredumbre desde la base hacia arriba”. En este sentido, advirtió que repetir la producción de cebolla en el mismo lote durante varios años favorece la acumulación del patógeno: “Por eso es tan importante la rotación de cultivos”.

La ingeniera también remarcó la articulación con otras instituciones educativas: “La integración es muy buena y los estudiantes vienen a la estación experimental”, dijo. 

Baffoni, docente de la cátedra de Fitopatología en la carrera de Ingeniería Agronómica, señaló que esta materia se dicta en el cuarto año y permite que los estudiantes se interioricen en enfermedades vegetales.

Hongos contaminados
Abordó también una noticia reciente sobre dos jóvenes de Viedma que fueron internados tras consumir hongos silvestres. Consultada al respecto, Baffoni aclaró que el laboratorio no realiza análisis toxicológicos en humanos, aunque enfatizó el riesgo de consumir especies no identificadas: “El consejo es: ante la duda, no coman. Hasta los mismos especialistas a veces se equivocan”, dijo. 

NoticiasNet · Patricia Baffoni

En ese sentido, relató un caso en el que un micólogo falleció tras ingerir un hongo muy similar al que solía consumir, pero que resultó ser tóxico.

“Los únicos que se juntan son los que están debajo de los pinos porque ya los conozco. Pero no todos los hongos que aparecen ahí son comestibles”, advirtió. Y recomendó optar por hongos cultivados en condiciones controladas: “Las gírgolas, por ejemplo, se producen a partir de inóculos hechos de manera segura”, remarcó.

 

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