CONSEJOS
Río Negro refuerza la campaña para reducir el consumo de sal
De acuerdo con datos oficiales, los argentinos consumen casi el doble de la cantidad de sal recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que representa un serio riesgo para la salud pública.
En diálogo con Radio Noticias, Agustina Salgado, nutricionista del Equipo de Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Ministerio de Salud de Río Negro, explicó que el consumo excesivo de sal puede tener consecuencias graves para la salud, especialmente en el desarrollo de enfermedades crónicas, entre las que destaca la hipertensión arterial.
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En este sentido, la cartera de Salud continúa trabajando para sensibilizar a la población rionegrina sobre los efectos negativos del exceso de sal, con el fin de reducir las tasas de enfermedades relacionadas con el consumo elevado de sodio y mejorar la calidad de vida.
Salgado explicó que muchas personas no son conscientes de su alto consumo de sal porque, aunque no agregan a sus comidas, los alimentos industrializados ya contienen grandes cantidades de sodio, lo que se conoce como "sal oculta".
“El consumo de sal no solo se refiere a la sal que le agregamos a la comida, sino también a la que ya está presente en los productos procesados que consumimos a diario”, aseguró.
Según la nutricionista, la hipertensión es solo una de las complicaciones que puede derivar de este consumo excesivo. “El proceso es lento y, si no se trata a tiempo, puede derivar en otras complicaciones más graves”, indicó Salgado, quien remarcó la importancia de la prevención.
En cuanto a las estrategias para reducir el consumo de sal, la referente destacó que existen alternativas saludables para darle sabor a las comidas sin necesidad de agregar sodio. "Se pueden utilizar hierbas aromáticas, condimentos como el chimichurri, vinagre, perejil o pimiento, que son opciones naturales y sabrosas", indicó. Además, explicó que el paladar se puede acostumbrar gradualmente a estos cambios, lo que facilita una disminución del consumo de sal.
Otra recomendación clave es leer atentamente las etiquetas de los productos alimenticios. "Es fundamental que la gente preste atención a la cantidad de sodio que contienen los productos procesados, como fiambres, embutidos y snacks, y que los consuma de manera ocasional", afirmó Salgado.
Asimismo, destacó la legislación que limita la disponibilidad de saleros en las mesas de los restaurantes, como parte de una estrategia para evitar el uso automático del salero. “La idea es que las personas, al menos, se tomen un momento para probar su comida antes de agregar sal. Si después lo desean, pueden solicitarla, pero de esta manera se fomenta una mayor conciencia sobre lo que estamos consumiendo”, explicó la nutricionista.
El objetivo de la campaña, subrayó Salgado, es generar una conciencia pública sobre los riesgos del consumo excesivo de sal y promover hábitos alimentarios más saludables tanto a nivel individual como colectivo. “No se trata solo de modificar el comportamiento individual, sino de crear un entorno más saludable a través de políticas públicas que acompañen las decisiones personales”, concluyó.