REUNIÓN CON LOS BANCOS
El potencial productivo del valle de Viedma y la necesidad de acceso al financiamiento
El valle inferior de Viedma se caracteriza por su diversificada actividad productiva, que abarca desde cultivos agrícolas hasta ganadería. Sin embargo, para sostener este potencial, uno de los principales desafíos que enfrentan los productores es el acceso a financiamiento, especialmente en un contexto de necesidades de capital estacional.
Maximiliano Bruno, Gerente General del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (IDEVI), brindó detalles sobre una reciente reunión organizada con entidades bancarias locales para analizar este tema y las posibles soluciones.
En diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias (105.5 Mhz), Bruno destacó que "la actividad agropecuaria tiene un componente estacional muy fuerte", donde los productores enfrentan períodos de inmovilización de capital de trabajo debido a las altas demandas de insumos como semillas, fertilizantes, y combustibles. En estos momentos, los productores suelen recurrir a fondos propios para hacer frente a estas necesidades. Sin embargo, Bruno enfatizó que "la necesidad de financiamiento es enorme, y los bancos tienen un rol fundamental para dinamizar la producción en nuestra región".
Uno de los principales puntos tratados en la reunión con los bancos fue la necesidad de tasas de interés accesibles. Según Bruno, "sin tasas competitivas y con un contexto macroeconómico inestable, es muy difícil sostener el crecimiento del sector agropecuario". Por eso, subrayó la importancia de que las entidades financieras ofrezcan opciones de financiamiento con condiciones favorables para las pequeñas y medianas empresas productivas.
Además, Bruno profundizó sobre el circulante económico en el valle, destacando que, según las proyecciones realizadas por el IDEVI, "la necesidad de financiamiento para este año podría estar entre los 22 y 25 millones de dólares". Esta cifra refleja la magnitud de los recursos que los productores deben movilizar para llevar adelante sus actividades. Sin embargo, este circulante no siempre proviene de los bancos. "Los productores recurren a formas alternativas de financiamiento, como descuentos en cheque y acuerdos con proveedores", explicó.
Un dato revelador que brindó el gerente del IDEVI es que en Viedma existe un stock importante de depósitos bancarios que no se reinvierten localmente. "Hay una masa de recursos significativa en la ciudad, pero no se canaliza hacia la actividad productiva. Esto genera una oportunidad perdida, y es un área donde los bancos deberían involucrarse más", apuntó.
En cuanto a la diversificación productiva en el valle, Bruno explicó que, lejos de ser una zona con monocultivo, el valle inferior cuenta con una oferta variada de productos como alfalfa, maíz, frutos secos, y horticultura. "Hay 4.000 hectáreas de alfalfa pura, muchas de ellas destinadas a exportación, y 3.000 hectáreas de maíz, parte de las cuales se destinan al grano y otra parte a silo", detalló. Sin embargo, la cebolla sigue siendo el cultivo que mayor impacto tiene en la economía local, tanto por su volumen de producción como por su incidencia en las exportaciones.
Bruno explicó que "la cebolla, cuando tiene un buen precio, genera mucho movimiento económico y empleo", pero también alertó sobre el riesgo de las fluctuaciones del mercado. "Cuando el precio de la cebolla es bajo, la economía local siente el impacto, porque se distorsionan los valores de alquileres y mano de obra", explicó. De hecho, el precio de este cultivo tiene una gran influencia en la fijación de valores de tierra y alquileres, y las variaciones de precios pueden generar distorsiones económicas si no se sostienen en el tiempo.
A pesar de la relevancia de la cebolla, Bruno aclaró que el valle no depende exclusivamente de este cultivo. "El valle tiene una economía diversificada, y aunque la cebolla sigue siendo clave, tenemos otros productos que también sostienen el dinamismo de la región", subrayó.