2025-04-16

Detuvieron a un cazador de jabalí flojo de papeles y con un perro muerto por el enfrentamiento

El responsable del animal reconoció que había otro can más que quedó abandonado en el campo. Cómo fueron los operativos.

Como en estos últimos días, nuevamente detuvieron el paso de infractores a la ley de caza en General Conesa, en la Ruta 53. Los controles de la Brigada Rural revelaron una serie de infracciones ligadas a la caza de jabalí, con un panorama que incluyó un peor escenario: perros muertos.

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El primer procedimiento ocurrió pasadas las 19:00 horas a la altura del establecimiento Caitaco, donde el personal detuvo una camioneta Chevrolet que transportaba cinco perros de caza y el cadáver de un jabalí de aproximadamente 50 kilos.

La escena se tornó aún más cruda al constatar que uno de los canes también había fallecido, con cortes profundos visibles. El responsable advirtió además que otro can había muerto en el campo, y quedó abandonado allí, tras un enfrentamiento con el jabalí.

Consultado por la documentación correspondiente, el hombre admitió no contar con licencia de caza, formularios obligatorios ni libretas sanitarias de los animales. Tampoco llevaba medidas de seguridad adecuadas, como perros atados o jaulas de contención. Por esto, se labró un acta de infracción a la Ley 2056 de Fauna y se procedió al decomiso del jabalí.

Mientras el procedimiento estaba en marcha, a las 19:15 se interceptó una segunda camioneta, también con perros destinados a la caza. En este caso, el conductor transportaba siete canes sin la documentación exigida, y tampoco contaba con medidas de seguridad.

A las irregularidades se sumó un agravante: la práctica se estaba llevando a cabo en horario nocturno y por ruta, lo cual está expresamente prohibido por la normativa vigente.

Pero la noche no terminaba ahí. A las 20:20, en el mismo corredor rural pero a la altura del establecimiento Los Álamos, una tercera camioneta fue interceptada bajo las mismas condiciones: siete perros de caza, ausencia total de papeles y sin ninguna medida de contención.

En todos los casos se labraron actas por violaciones a la Ley 2056, que regula la fauna silvestre en la provincia, y se recordó la importancia de ejercer la caza —cuando está permitida— bajo estrictas normas que contemplen no sólo la legalidad, sino también el bienestar animal y la seguridad de terceros.

Los operativos fueron destacados por las autoridades rurales como parte de una estrategia de control más amplia, que busca evitar la caza furtiva, proteger la fauna nativa y prevenir el maltrato animal, una problemática creciente en la región.

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