De Chaco a Viedma: Mercedes, la carpintera que desafía estereotipos
Mercedes Altamirano, una chaqueña de 37 años, llegó a Viedma en 2022 con la idea de "trabajar de lo que sea". Sin embargo, su destino la llevó a una mueblería, donde su habilidad con la madera sorprendió a todos.
"Vine a Viedma con una amiga, con la idea de trabajar de lo que sea. Surgió esta posibilidad porque fui a la mueblería de Hugo Tarruella y él me dijo que necesitaba una empleada, entonces le comenté que sabía hacer de todo con el tema de la madera y además manejar la motosierra", relató Mercedes en una charla con Noticias Net.
Su experiencia en el campo, en su pueblo natal Villa Berthe, Chaco, donde elaboraba todo tipo de objetos de madera, llamó la atención de Hugo Tarruella, quien le dio la oportunidad de trabajar en su mueblería.
"Mis comienzos fueron armando sillas y muebles de melamina. Luego Hugo pudo ver que manejaba muy bien la madera y entonces me dejó elaborar los muebles desde cero. Él me los iba dibujando en una hoja y después yo los hacía", explicó Mercedes.
La reacción de los clientes fue de sorpresa y admiración. "Los clientes se sorprendían cuando llegaban al negocio, pero para mí trabajar con pino nunca fue pesado porque hice también muchas cosas con algarrobo. La mayoría me apoyó, me decían que siga así", comentó.
En un ambiente laboral tradicionalmente masculino, Mercedes se sintió cómoda y respetada. "Nunca tuve problemas con los varones, siempre me sentí muy cómoda. Estuve un tiempo trabajando con hombres y luego los chicos se fueron y me quedé sola", concluyó.
La historia de Mercedes Altamirano es un ejemplo de superación, talento y empoderamiento femenino, que demuestra que no hay límites para quien tiene pasión y determinación.