Rosy González propone un viaje artístico y multifacético
Rosy González es una artista integral con raíces en el delta bonaerense, residente en la provincia de Río Negro desde el año 2004 y radicada en Viedma desde 2009, que encontró en la música, la danza y las artes plásticas su forma más auténtica de expresión. Desde sus primeros pasos en actos escolares, donde la música y el arte se convirtieron en su refugio, Rosy viene cultivado una carrera rica y variada.
En franca conversación con Pulso Artístico de NoticiasNet, ella misma se definió como una "artista integral", añadiendo que "bailo, canto, hago percusión, hago dibujos, tengo pinturas y por supuesto compongo mis propias canciones".
Con esta introducción nos metemos en el mundo de Rosy Gonzalez, para conocer un poco de sus actividades actuales y los proyectos que se vienen para este año 2025 que recién está dando sus primeros pasos.
Son Violeta
Consultada por su presente, Rosy comentó que actualmente junto con Gustavo Ferraiuolo dieron vida a un dúo que lo denominaron “Son Violeta”. Este emprendimiento musical tomó forma en noviembre de 2024 y desde entonces viene realizado presentaciones exitosas en Viedma, con salas llenas que han acogido su música.
Según afirmó, en este inicio de año “estoy atravesando un lindo momento desde lo artístico, con proyectos lindos. Me siento muy cómoda, nutriéndome de lo que pasa y de otras personas, para mí es un ida y vuelta, lo que aporto y lo que aporta el otro”.
Por estos días, el dúo tiene programadas próximas actuaciones en la provincia de Río Negro, incluyendo Villa Regina y General Roca para el 21 y 22 de marzo respectivamente, donde planean compartir canciones originales y su propia interpretación de dos temas de otros autores. “Apostamos a nuestra música y a llevar la creación a donde vamos”, añadió Rosy. Además, a la par de estas presentaciones llevan adelante el proceso de grabación de su material, que fue plasmado en el estudio de Facundo Serramane, con la expectativa de obtener resultados durante este año.
Al preguntarle por el nombre del dúo, expresó que “surge de un trabajo de mesa, de qué es lo que queríamos transmitir. Por eso, por un lado (Son) sonido, sonidos del universo, ritmo. Y por el otro (Violeta), transmutación, armonía, equilibrio, transformación. Entonces estamos convencidos que nuestra música está en permanente transformación, eso es lo que deseamos trasmitir, lo que hacemos es música de raíz folklórica con aires argentinos y latinoamericanos”.
"Triada"
Otro de los proyectos que Rosy tiene en marcha es "Triada", un grupo formado por tres mujeres amigas que comparten su amor por la música. Aunque el proyecto estuvo inactivo por un tiempo, su reencuentro el pasado 8 de marzo marcó el inicio de una nueva etapa.
Al respecto comentó que “el pasado 8 de marzo retomamos el proyecto de Triada, lo iniciamos hace un año y medio porque las tres somos músicas y en una presentación por sepradas, hicimos algo juntas y nos gustó y así nació el proyecto. El debut fue en Expresión Raíz, en Carmen de Patagones, después tocamos mucho, pero por diferentes razones paramos hasta ahora. El reencuentro fue emocionante y pensamos en darle continuidad este año”.
Clases
Además de sus proyectos musicales, Rosy también se dedica a la enseñanza, impartiendo clases de música y danza en diversas instituciones. Su compromiso con la educación artística se manifiesta en talleres de la Escuela Popular, en el balneario El Cóndor, por medio del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) y en el programa independiente, denominado “El Escampe”, que ofrece clases de danza folclórica y bombo leguero en el colegio Paulo VI, en la ciudad de Viedma, destacándose por la gran respuesta del público.
Por último, al pedirle una reflexión sobre sus inicios en la actividad cultural, Rosy señaló que niña estaba inmersa en actividades artísticas a pesar de no haber recibido un estímulo familiar. Su pasión por la música y el arte ha sido un camino autodidacta que la ha llevado a convertirse en la artista multifacética que es hoy.

En tal sentido, señaló que “desde chica en todo acto escolar estaba presente, si había que cantar o bailar ahí estaba. Si bien en mi familia no había un estímulo por el arte, fue por propio interés que me metí en la búsqueda de lo que me gustaba”. Fue de esta manera que “de apoco comencé a incursionar en lo que más me gustaba, que era cantar, hacer música y luego por medio de esa búsqueda me fui metiendo en el mundo del arte dibujando, pintando, bailando, también cantando y escribiendo mis propias canciones”.
En cuanto al dibujo, afirmó que “no estudié en su momento, eso es algo intuitivo, igualmente ahora sigo estudiando de manera autodidacta y con profes independientes”.
Con proyectos apasionantes en curso y un enfoque en la creación constante, 2025 promete ser un año vibrante para Rosy González y su propuesta artística. Su compromiso con la música de raíz folklórica y su visión de transformación resuenan en cada uno de los espacios que ocupa, llevando su arte a nuevas audiencias.