El mágico mundo de la cereza rionegrina: crecimiento y los rigurosos parámetros para exportar
En el último tiempo el valle medio tuvo un crecimiento del 80 por ciento en la producción de cerezas. A pesar de las normativas que limitaban su desarrollo, las exportaciones de los principales complejos frutícolas argentinos superaron los 1.150 millones de dólares en 2024, lo que marcó un crecimiento del 22% con respecto a 2023.
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Para conocer más sobre el impuso para esta y otras frutas de la zona, Radio Noticias (105.5) charló con el gerente de la Cámara Argentina de Productores de Cerezas Integrados (CAPCI), Aníbal Carminiti. Consultados sobre el estatus que se necesita y los principales mercados, dijo: “Hay una condición que es calidad”.
“La calidad tiene varios aspectos, algunos son organoléptico, como puede ser el nivel de azúcar, pero otros son de apariencia. Por ejemplo, la firmeza es clave. Para mandar al mercado externo tienen que ser variedades firmes, que en muchos casos es una condición varietal, pero muchas veces el exceso de temperatura hace perder firmeza a la fruta al momento de la cosecha, entonces no está en condiciones de hacer viajes extensos”, explicó.
Siguiendo con las cualidades, remarcó: “También el color es otro aspecto importante. Hay rojos más claros, más oscuros…la mayoría de los mercados buscan cerezas más caobas, tirando a oscuros. Mercados como Estados Unidos o Inglaterra aceptan colores más claros. Cada vez se buscan más las cerezas de mayor calibre, pero hay mercados que gustan de las cerezas más pequeñas, como Inglaterra. También que esté el raquis verde y que esté crujiente al morder”.
“Los mercados internacionales se ponen cada vez más exigentes, este año lo hemos vivido muy de cerca, donde hubo un aluvión de cerezas chilenas, con una calidad muy heterogenia, de mala a mediana calidad, aunque dentro del gran volumen había fruta de calidad. Pero el mercado se manejó por ese gran volumen de fruta de muy buena calidad, aunque la cereza argentina se pudo diferenciar, sobre todo, con los envíos de Río Negro y Neuquén”, subrayó.
Por otro lado, dijo que la manera de exportar también tiene que ver. “Argentina hace en un 80 por ciento su exportación por envío aéreo, y eso hace que la calidad de la fruta llegue al mercado en optimas condiciones. Con los marítimos siempre se juega un riesgo, sobre todo si la fruta ya no sale bien desde el campo, el empaque, como le pasó este año a Chile”.
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