Fiscalizaron granjas avícolas de Río Negro ante el peligro latente de que haya un rebrote de gripe aviar
Sobre el cierre de 2023 y gran parte de 2024, la gripe aviar generó estragos en distintos puntos del país. En lo que respecta a Río Negro, el ataque de este virus trasmitido por aves migratorias generó estragos en áves de corral, y hasta en la colonia de lobos marinos.
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Si bien la situación se controló y se pudo extinguir, en las últimas semanas, Estados Unidos informó sobre la mutación de una cepa, que la hace más resistente. Ante esto, Senasa verificó la aplicación de medidas de bioseguridad en las granjas avícolas situadas en Neuquén y Río Negro.
Con el objetivo de minimizar los riesgos de introducción de enfermedades que afectan a las aves, como influenza aviar es que se desarrollaron los operativos de fiscalización. El equipo del Centro Regional Patagonia Norte del Senasa comprobó que las granjas avícolas comerciales habilitadas y en funcionamiento en las provincias mencionadas cumplen con los estándares de bioseguridad, higiene y manejo sanitario establecidos por la Resolución Senasa N°1699/2019.
Del total de los establecimientos en actividad, el 57 por ciento se dedican a la producción de huevos y el 43 por ciento restante a la producción de carne aviar. En virtud de las temperaturas elevadas y las condiciones climáticas que favorecen la llegada de las aves silvestres migratorias, posibles portadoras del virus.
“Debido a cuerpos de agua naturales y artificiales de nuestro país, las inspecciones del organismo sanitario nacional son fundamentales para concientizar a los productores y corroborar el estado de las medidas de bioseguridad exigidas”, mencionaron.