Padilla Ibáñez habló sobre la noche del accidente: “Me fui a lavar las manos, veo la botella y me tomé un pico del whisky”
En la jornada del juicio que se le sigue a Esther Padilla Ibáñez, la mujer acusada de las muertes de Juan Cruz de 28 Tomás (11) y Martha Andrade (75) en el accidente de la ruta 250 el pasado 17 de marzo, reconoció haber tomado alcohol en las horas previas al trágico accidente que le costó la vida a estos tres viedmenses.
Una jornada cargada de testimonios de especialistas en la materia, dejó con sabor a poco a Padilla Ibáñez que, tras el testimonio de tres técnicas de laboratorio, una médica psiquiatra y un ingeniero informático proporcionaron pruebas irrefutables para el caso.
La acusada, tras la reproducción de los audios y videos que envió antes, durante y después del siniestro arrojaron luz a varias hipótesis, entre ellas si conducía alcoholizada.
“En ningún momento puedo agarrar ningún vehículo en estado de ebriedad porque vengo conduciendo más de 20 años y de mi parte sería irresponsable subirme a un vehículo de ebriedad”, dijo la acusada Padilla Ibáñez.
Seguidamente, describió: "Cuando llego al departamento, sentí la garganta seca mal, sentí que se me partía el pecho, tenía como una desesperación... No sabía que voy a hacer, entro y tenía las manos todas manchadas de no se si es aceite o grasa, no sé de qué es lo que tenía toda la ropa...”
Luego explicó: “Me fui a lavar las manos, veo la botella y me tomé un pico del whisky cuando llego en el departamento, no fue más que eso”.
En repetidas ocasiones, Padilla señaló “Yo afirmo firmemente no estaba en estado de ebriedad, si estaba mal, muy mal con mi pareja, ese día iba llorando mal, no quería contar mis problemas...”
Y concluyó: “Yo no me encontraba en estado de ebriedad, si me encontraba mal, si lloré mucho, me cansé de llorar. Evite de leer los mensajes y los audios de mi novio, escuche cuando yo iba camino para allá, iba llorando mal, me sentía mal porque ya tenía una relación de mucho tiempo y ese día me pasó eso”.
Cómo fue el accidente del caso Padilla Ibáñez
El 17 de marzo de este año, Esther Padilla Ibáñez chocó con su camioneta Toyota Hilux la Renault Duster en la que viajaba una familia de Viedma. Los ocupantes eran Fabián Andrade (único sobreviviente) sus hijos Juan Cruz y Tomás y su mamá Martha. El siniestro se dio en la ruta nacional N° 250, entre la capital rionegrina y Conesa.
La mendocina se cruzó de carril, se fue a la banquina contraria y, cuando intentó regresar a la cinta asfáltica, chocó a la Duster. En ese momento, lejos de quedarse a auxiliar, Padilla Ibáñez se dio a la fuga.
Además, desde la investigación, se conoció que iba manejando mandando audios y videos. Incluso, desde allí se desprendió que había tomado alcohol antes de salir a la ruta. El test de alcoholemia más tarde lo confirmará.