2024-11-19

Temporada estival compleja para el turismo receptivo

El turismo es uno de los pocos sectores de la economía no subsidiado.

Por: Lic. Dardo A. IDIART

Estamos a puertas del inicio de la temporada estival, y el panorama que se vislumbra no es para nada halagüeño. Las razones son múltiples, no obstante, el atraso cambiario y los recurrentes y sistemáticos problemas aéreos son, a mi juicio, las variables más negativas.

La evolución del dólar (divisa de arbitraje en todos los destinos transnacionales) medido desde enero a octubre del 2024 ha sido del 20,7 % mientras que la inflación para mismo periodo ascendió del 107%. Esto hace que nuestro país pierda competitividad con destinos como Brasil, el Caribe, Chile; entre otros.

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Nuestro principal mercado receptivo (y también emisivo) Brasil, ha tenido una depreciación de su moneda (el real), con respecto al peso argentino que supera el 15 % en estos últimos meses, de modo tal, que esto hace que vengan menos turistas brasileños a Argentina, y a la inversa, vayan más turistas argentinos hacia Brasil.

Esto es altamente perjudicial para nuestra economía real en virtud de que salen muchos dólares, muy necesarios en general, y mucho más en esta coyuntura en particular (en el 2025 solo de amortización de capital e intereses el País debe afrontar compromisos externos por 125 mil millones de dólares).

Asimismo, la merma del turismo interno y del receptivo internacional genera baja de empleos, de ingresos de divisas y de inversiones en un momento que se necesita como el agua potenciar estos aspectos.

Por otro lado, el tema Aerolíneas Argentinas, que maneja las dos terceras partes del cabotaje de nuestro país, parece un problema sin solución por visiones antagónicas entre los gremios aeronáuticos y el Gobierno actual. El presidente Milei ha dicho que Aerolíneas Argentinas se cierra o se privatiza, y ha agregado que el 95 % de la población no utiliza este servicio subsidiado por toda la sociedad (no más del 5 % de la población argentina usa o uso el transporte aéreo).

Si a estas cifras se le adiciona que la nómina de personal medida contra flota de aeronaves es muy superior a la de las otras compañías aéreas internacionales de la región, y que los salarios también están muy por encima del promedio regional, se podría argüir que el presidente está en lo cierto (información que no comparto, porque considero que con una reestructuración operativa se podría mantener la línea de bandera bajo la órbita estatal, empero, esto no es el punto de la nota, porque así escuetamente descripto seria reduccionismo puro).

Es comprensible que la tasa de cambio desfavorable sea una variable incontrolable (no lo es, porque el Gobierno ha decidido devaluar un 2 % mensual), pero el tema conectividad es altamente preocupante, aunque sea utilizado por no más del 5 % de la población. Un turista trasnacional que llega al aeropuerto de Ezeiza para ir a un destino argentino (Bariloche, Salta, Cataratas, etc.), y que no pueda conectar, directamente no viene y esto es lo que no se entiende o no se quiere entender.

Hoy la mayoría de los países tienen al turismo como una política de Estado, porque es generador de divisas, mano de obra intensivo y atrae inversiones nacionales e internacionales, entre otros muchos beneficios más. Es hora que el Gobierno genere un plan de contingencia para paliar rápidamente estos dos grandes problemas, de manera tal, que podamos tener una buena temporada estival donde se mantenga nomina, ingresen divisas y se proyecten inversiones para planta o equipamiento e infraestructura turística.

Algunas de las medidas, sin desmejorar la performance fiscal serian posdatar impuestos, estimular a la demanda vía créditos para los locales que viajen a destinos de la Argentina o la posibilidad de abonar en cuotas a una baja o nula tasa de interés vía tarjetas de crédito, entre otras.

El turismo es uno de los pocos sectores de la economía no subsidiado, como así también, el mercado en el que se desenvuelve es altamente competitivo, tanto la demanda como la oferta de servicios hoteleros, gastronómicos, de agencias de viaje y de transporte es mucha y variada lo que lo hace diferencial.

Seria penoso que tengamos una temporada regular o mala por dejar todo librado al mercado, porque las consecuencias nos harían seguir retrocediendo de frente un mundo turístico altamente competitivo.

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