2024-11-11

La adopción en Río Negro: un proceso centrado en el bienestar de niños y adolescentes

Se trata de un proceso que abarca distintas instancias, y en lo que tiene que ver con la provincia, la Defensa Pública desempeña un rol fundamental.

La adopción es un proceso que entrelaza esperanza, compromiso y paciencia tanto para quienes desean formar una familia como para los niños y adolescentes que buscan un hogar estable y amoroso. En Río Negro, la Defensa Pública desempeña un rol fundamental, orientando y apoyando cada adopción para minimizar el impacto emocional en los involucrados. Con un enfoque centrado en los derechos del menor, esta institución trabaja para que los procesos de adopción sean lo menos traumáticos posible, salvaguardando las necesidades de todos los involucrados.

Uno de los avances significativos en los últimos años ha sido la garantía de gratuidad total en los procesos de adopción, una medida que refuerza la accesibilidad para las familias que buscan adoptar. Esta disposición permite a las familias inscribirse sin enfrentar costos administrativos, facilitando así su compromiso con la adopción de manera segura y transparente.

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Según el Código Civil y Comercial de la Nación, la adopción tiene como objetivo esencial "proteger el derecho de los niños, niñas y adolescentes a vivir y desarrollarse dentro de una familia que les brinde los cuidados afectivos y materiales que no pueden recibir de su familia de origen".

El proceso de adopción no solo se centra en la búsqueda de un hogar, sino también en la protección de derechos fundamentales de los menores, como la preservación de los vínculos familiares, priorizando, cuando es posible, la adopción de grupos de hermanos.

La Defensa Pública asegura que cada niño o adolescente sea escuchado, respetando su opinión en las decisiones que afectarán su vida futura. Este principio resalta que el derecho a tener una familia prevalece sobre el deseo de los adultos de ser padres, como se abordó en un reciente taller de la Escuela de Capacitación del Poder Judicial de la provincia.

Para las familias registradas en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (RUAGFA), la etapa informativa del proceso es clave. Este espacio permite a los adultos y a los menores comprender los tiempos, las particularidades del proceso y el rol que cada uno juega en el camino hacia la adopción.

La ley establece que a partir de los diez años, la opinión del niño respecto a su posible vinculación con una familia es vinculante; desoír esta decisión puede derivar en nulidades, lo cual demuestra la importancia que el sistema le otorga a la voz de los menores en cada caso.

La Defensa Pública trabaja para garantizar que el grupo familiar adoptivo, sin importar su composición, pueda brindar al niño o adolescente el cuidado, la estabilidad emocional y el desarrollo que merece. Como lo señalan los defensores de la institución, el proceso no es solo un trámite legal, sino un compromiso con la integridad física, emocional y psíquica del menor. Este enfoque humano y centrado en el bienestar de los menores es lo que hace que el sistema de adopción en Río Negro sea un modelo inclusivo y protector, en el cual el interés superior del niño siempre ocupa el lugar central.

¿Cómo es el proceso?

El trabajo en estos procesos de vinculación es encabezado por un/a Magistrada del Fuero de Familia, es conjunto entre las Defensorías, el Registro Único de Adoptantes, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) y los equipos técnicos de los Juzgados. La última instancia del mismo es la adopción.

El primer paso es la inscripción de las personas interesadas en adoptar ante el RUAGFA. Además de brindar información respecto del proceso en general, desde el registro se realizan informes para conocer la dinámica de la familia que pretende adoptar y se elabora un perfil caracterizado por cada inscripción.

Al disponerse judicialmente que un niño, niña o adolescente está en condiciones de ser adoptado, se convoca a aquellas familia que resulten más afines a las necesidades los chicos y chicas de acuerdo a un perfil ya elaborado. Se designa un representante – que puede ser de Defensa Pública para que asista a los aspirantes – y continúa interviniendo la defensoría de menores.

Posteriormente se realiza una primera audiencia judicial y se comienza a trabajar en una “guarda con fines adoptivos” en el marco de la cual se avanza gradualmente en la vinculación. “Este proceso puede durar hasta seis meses y si todo se desarrolla en condiciones normales se inicia propiamente el proceso de adopción”.

Postulantes: representación gratuita

Si bien el niño, la niña y/o adolescente es protagonista de este proceso, quienes se erigen como potenciales postulantes a adoptar también pueden ser atendidos por la Defensa Pública. Así, para garantizar la gratuidad del proceso, desde la Defensoría General se ha dispuesto que los trámites de admisión de los inscriptos en el RUAGFA que son convocados a los procesos de guarda con fines de adopción sean sencillos, flexibles y que excepcionalmente no se tengan en cuenta los ingresos económicos familiares.

Cabe señalar que por regla en algunos procesos, las personas que son asistidas por la defensa pública no deben contar con recursos para poder abonar un abogado particular.
Por lo anterior desde hace poco más de tres años, quienes deseen adoptar pueden ser asistidos por abogados del Ministerio Público, ser asesorados de forma integral, gratuitamente e incluso al dictarse la sentencia no se cobran los honorarios que en ocasiones eran muy costosos. “De esta forma podemos garantizar que los y las personas que quieran adoptar puedan estar en igualdad de condiciones y encontrar la mejor familia para los más pequeños”, concluyeron.

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