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El duro trabajo de la tierra: los cosecheros de cebolla y sus enfermedades
Un reciente estudio realizado por Luciano Guevara, Licenciado en Kinesiología y Fisiatría egresado de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), Sede Atlántica, arrojó luz sobre un problema de salud significativo que afecta a los cosechadores de cebolla en el Valle Inferior. Este análisis riguroso, basado en la experiencia personal del investigador, revela la alta incidencia de lumbalgia entre estas personas.
“La idea surgió porque se trata de un problema visible en la sociedad, al que no se le da la importancia que merece. Personalmente, fui cosechador de cebolla y viví en carne propia los efectos de esta actividad laboral en la salud. Pude observar también cómo afectaba a mis familiares y amigos, porque se desarrolla en condiciones muy exigentes”, contó a Noticias Net.
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El estudio abarcó un grupo de 30 personas y mostró que el 96,7% de los participantes padece lumbalgia, con un 73,3% que manifestó una dolencia luego de las jornadas de trabajo. Guevara halló que diversos factores de riesgo influyen directamente en la presencia y constante intensidad del dolor. Un dato relevante es que la totalidad de los entrevistados no consultan a profesionales de la salud para aliviar su malestar físico; en cambio, soportan el malestar y recurren a la automedicación solo cuando ya no pueden aguantar más.
Guevara señaló que las personas menores de 50 años presentaron una discapacidad leve debido al dolor lumbar, mientras que aquellos mayores de 50 años exhibieron una discapacidad de grado moderado. “Con el conocimiento adquirido durante la carrera, logré realizar un análisis más profundo para demostrar qué factores llevan a los trabajadores a sentir esos dolores y cuáles son las causas. Más allá de lo personal, mi idea fue visibilizar esta problemática en la sociedad”, agregó.
Consultado sobre los puntos clave de la investigación, expresó: “Hice una revisión bibliográfica muy extensa, utilizando buscadores científicos. Lo que logré fue comparar los resultados de mi investigación con los obtenidos de personas que realizan tareas similares, como la cosecha de tomate, lechuga y papas. Pese a que los tipos de cosecha no son iguales, el trabajador comparte la misma posición corporal, el peso que levanta y los movimientos repetitivos”.
“Lo que encontré fue que los cosechadores están sometidos a una carga física elevada, con muchas acciones repetitivas que incluyen levantamiento de cargamentos mediante posturas inadecuadas y forzadas. Todas estas variables forman parte de los factores de riesgo ergonómicos que pude investigar en esta población”.
Otra revelación notable del estudio es que más del 80 por ciento de los trabajadores no duerme la cantidad de horas recomendadas. “La ideal es entre siete y ocho horas”, señaló Guevara. Además, indicó que las personas mayores de 30 años presentan un Índice de Masa Corporal (IMC) elevado, lo cual se relaciona con la presencia del dolor lumbar.
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“Las personas que más dolor presentaron fueron aquellas de entre 30 y 40 años, con un 77,8% reportando dolor moderado. Los de entre 50 y 60 años resultaron ser los más afectados, con dolencias severas en un 60% de los casos”, cerró Guevara, enfatizando la necesidad de una mayor atención a esta problemática de salud.