El abusador de la UNRN fue condenado a siete años y medio de prisión
A partir de las 8:30 de esta mañana se realizó una audiencia de cesura contra Horacio Centanni, el empleado de la Universidad Nacional de Río Negro que abusó sexualmente de una compañera de trabajo.
El tribunal de juicio Marcelo Álvarez, Ignacio Gandolfi y Marcelo Chironi dictaminó siete años y medio de prisión efectiva, por lo que la víctima mostró su conformidad.
La abogada de la víctima Elizabeth, Julia Mosquera indicó: "Que se haya fijado el juicio para el 30 de octubre de este año fue un elemento decisorio para que la psicologa Jimena le sugiera no continuar, no estaba en condiciones de seguir y de hecho tuvo que pedir una licencia médica en el trabajo. Exponerse al proceso judicial es muy complejo, con todo lo que conlleva, por lo que conversamos con la Fiscalía y con la Defensa, sobre todo entendiendo que se trata de un hecho de una violación".
"Tenemos que ponderar la opinión de la víctima, que ratificó el acuerdo y decidió abreviar la pena, y convenimos el monto con la Defensa", señaló.
En relación a esta medida, el abogado del abusador, Manuel Maza precisó que el acuerdo se ajusta a la racionalidad de las partes.
El bedel de la UNRN fue declarado culpable del delito de abuso sexual con acceso carnal y la pena prevista era entre 6 y 12 años de prisión. Se lo condenó por haber abusado de una compañera de trabajo en el marco de una fiesta por fuera de la universidad.
Luego, el depravado sexual llevó una prenda íntima de la víctima al lugar de trabajo y la dejó arriba de un escritorio, a la vista de todos.
En torno a la palabra de una psicóloga, dijo que el denunciado como abusador hizo que sintiera culpa con ella misma, sufrió pesadillas, conductas suicidas, de alerta e hipervigilancia, de no poder salir a la calle y de evitar a personas vinculadas con su lugar de trabajo.
Además, citó que la víctima perdió la motivación, el deseo e incluso recordó una situación de 2021 donde dos de sus compañeros la tomaron de los brazos y el acusado se le abalanzó encima, con lo cual sintió remordimiento de no haberlo denunciado antes.
Tiempo después, en 2023, se produjo este episodio que se juzga actualmente. La experta manifestó que la víctima "antes sí tenía deseos, proyectos, ganas de vivir y de generar un montón de situaciones y luego del hecho fue una persona totalmente apagada y casi en un cuadro depresivo, sin motivación de nada".