VIEDMA
Impusieron orden de alejamiento a una joven que acosa a una vecina
La vida en un bloque residencial puede ser maravillosa o convertirse en un infierno si alguno de los vecinos acosa a otro, y una incesante molestia de una vecina hacia otra escaló a tal punto que todo terminó en la justicia de Familia de esta capital como para terminar de encontrar una solución a un caso desafiante por el insistente hostigamiento dañando la convivencia.
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En este caso intervino la Unidad Procesal N° 11 (Juzgado de Familia), a cargo de Paula Fredes acción cautelar y autosatisfactiva con la finalidad de hacer cesar la violencia denunciada para resguardar la integridad psicofísica de una mujer, según consta en un expediente difundido en el sitio web del Poder Judicial de Río Negro.
Luego de evaluar los pormenores, la magistrada resolvió hizo saber a una joven que no puede realizar actos de violencia “de ningún tipo” contra la denunciante quien se presentó como víctima de las diferencias existentes. Prohíbe a la agresora que cese la violencia física, psíquica, emocional y que se consideran hechos de violencia: los insultos, las amenazas o acciones amenazantes, tales como remitir mensajes ofensivos o denigrantes hacia la denunciante o gritar delante de ella, de terceras personas en su presencia y con palabras denigrantes a su persona, generar temor, hostigarla y/o controlarla personalmente, por las redes o en forma telefónica o todo acto tendiente a incomodar o generar stress en la otra persona, no pudiendo ejercerla en ninguna de sus formas (personalmente, por mail, telefónico, whatsapp o redes sociales: Facebook, twiter, instagram), tanto de manera directa como indirecta.
Dispuso la prohibición de acercamiento de la agresora en un radio de 150 metros del domicilio de la denunciante ubicado en un complejo habitacional de esta ciudad, quedando exceptuada del perímetro de alejamiento impuesto solamente para entrar y salir del domicilio donde se encuentra alojada, debiendo cumplirlo en los demás momentos.
Por otra parte, se hizo saber a la agresora que en caso de ver a la víctima en algún lugar deberá inmediatamente alejarse para respetar el perímetro de alejamiento impuesto, en tanto que Fredes consideró que estas medidas restrictivas tienen una vigencia de aplicación. Será hasta el 10 de noviembre próximo, y en caso de que la agresora incumpla, cometerá el delito de desobediencia judicial con lo cual queda en riesgo de enviarse las actuaciones a la fiscalía en turno.