VIEDMA
Vendieron un Megane en 30.000 pesos y todo fue una mentira de patas cortas
En medio de una recorrida de carácter preventivo en inmediaciones del barrio Santa Clara, personal de la comisaría 30° observó una situación sospechosa luego de que llamó su atención el misterioso estacionamiento de un Renault Megane de color gris, a la altura de Corrientes al 200 de esta capital.
Es que ese vehículo había sido denunciado como robado ayer por un agricultor domiciliado en San Javier, luego de haberlo dejado a fines del año pasado en un taller mecánico ubicado en el barrio Castello, según pudo saber NoticiasNet de fuentes dignas de crédito.
Los integrantes del móvil policial comenzaron las averiguaciones entre los vecinos de calle Corrientes ubicando en las inmediaciones a un joven domiciliado en una vivienda de ese sector de la ciudad. Éste, reveló a los efectivos que una semana atrás pasó el taller mecánico del Castello, le interesó el vehículo y que lo compró en el irrisorio precio de 30.000 pesos. Sin embargo, no habría dado demasiadas precisiones sobre quien se lo vendió.
Al detectarse que todo se trató de una maniobra delictiva, se puso en conocimiento a las autoridades de la Subcomisaría 63°, en virtud de ser jurisdicción del Castello, y paralelamente se giraron las actuaciones a la fiscal en turno Paula Rodríguez Frandsen.
De inmediato, la funcionaria judicial impulsó una serie de medidas consistentes en el secuestro del rodado que fue enviado a la 63° (ex destacamento Las Heras) y una profunda investigación para encontrar al autor de la sustracción porque en el medio hay toda una confusa maniobra.
Es que en principio, el propietario del taller dijo a la policía que al auto "se lo llevaron", y en el marco de las primeras averiguaciones, se tomó conocimiento de que existe un tercero involucrado en la operación ilegal. Con esos datos, este otro individuo quedó imputado en una causa hasta determinar qué fue lo que finalmente ocurrió.