VIEDMA
Encontró su sustento revolviendo la basura y con la venta de metales
Fredy Navarrete de 61 años, es un albañil y guitarrista cordobés quien llegó a Viedma hace 26 años en busca de una oportunidad para mejorar su vida. Sin embargo, las cosas no salieron como él esperaba y pronto se vio sin trabajo y sin un lugar donde vivir. Decidió entonces recorrer las calles en busca de algo que le permitiera sobrevivir.
Es así como descubrió la basura, un tesoro escondido para muchos, pero una fuente de sustento para él en la actualidad. Todos los días se levanta temprano y se dirige a los puntos de recolección de basura en busca de objetos que pudiera vender para reciclado.
Su especialidad son las latas de aluminio donde un “chatarrero” le paga 500 pesos el kilo o los desechos de cobre, que a veces escasean y tienen mayor valor, aunque como un ingreso adicional, suele dedicarse a la comercialización de termos.
“Vine de Cruz del Eje donde quedaron mi esposa y mis hijos que ya hicieron su vida, conocí a ‘Cacho’ Buenaventura (el cómico), acá trabajé de albañil llegué a componer canciones propias y tocar la guitarra en el Centro Cultural de Viedma, pero me cansé de la construcción porque me quedaron debiendo, me robaron todo en el barrio Esperanza, así que ahora me dedico a esto”, justificó sin conmoverse ya que también tuvo su experiencia de vida en “Fuerte Apache”, el conflictivo barrio Ejército de los Andes, ubicado en la ciudad bonaerense de Ciudadela.
Mientras revuelve con un palo el contenedor de Mitre al 300, admitió lacónicamente ante NoticiasNet que llegó a esta ciudad “por un amor”, sin embargo aclaró que también –como el resto de su familia y de sus profesiones originales- “se fue de mi vida”.
Volviendo a su actualidad, como se cansó de recibir órdenes, reconoció que en la actualidad él, es su patrón, y si bien “manejo mis tiempos”, recorre los contenedores de Viedma de domingo a domingo. “Lo único que para es la lluvia”, aseveró.
Con esta actividad de supervivencia demuestra que la adversidad puede ser la fuente de inspiración para grandes cosas para salir adelante. Con su bicicleta y dedicación logró convertir lo que otros desechan en por lo menos un próspero negocio para no tener que presentarse como una persona en situación de calle.