2024-06-06

A 6 meses de la aparición de los restos de Hollmann, la familia pide explicaciones: los puntos que no cierran

La viuda, Karina Álvarez, encontró varios puntos oscuros desde su desaparición hasta que se resolvió el tema, el 19 de enero de este año. Por eso, acudió al ministerio Público Fiscal.

El 19 de enero de este año fueron encontrados los restos de Jacobo Alberto Hollmann, y si bien fue un alivio para la familia, aún hay interrogantes. A una parte se le dio un cierre, pero sobre el aire les queda la sensación de que otra podría haber sido la historia si se lo hallaba enseguida.

El núcleo del hombre de 59 que se había ausentado de la casa de su hija, en el 30 de Marzo de Viedma, el 3 de junio de 2023 busca y exige respuestas. Tito -así era conocido- tenía demencia senil, por eso lo habían traído a la ciudad desde el campo en el que trabajaba. Esa noche salió y nunca más regresó.

Ahora, la esposa de Hollmann, Karina Fernández, envió una carta al ministerio Público Fiscal, concretamente, porque cree que hubo irregularidades. Incluso, nunca supieron las causas de la muerte. “Después de más de seis meses de incertidumbre, Jacobo fue encontrado en la Ruta 3, kilómetro 920, parcela B 16 en circunstancias que generan preocupación y dudas sobre la trasparencia de la investigación y las acciones llevadas a cabo por las autoridades competentes”, comenzó.

En el texto plateó tres puntos centrales. El primero, que personal policial ingresó a su domicilio sin permiso y sacó prendas de Jacobo, las que fueron usadas para el rastreo con perros. Pero ella dice que se enteró por terceros, no de manera oficial.

Otro de los ítems habla de la falta de información a la familia cuando encontraron el cuerpo. Indicó que se enteró por los medios de comunicación, y más tarde por la Comisaría 63, a la que fueron por decisión propia para corroborar las noticias. Ellos sólo querían velarlo y darle una despedida como se merecía.

El punto tres tiene que ver con eso, ya que el cuerpo fue llevado a la morgue y luego sepultado en el cementerio el mismo día, sin que nadie del núcleo familiar sea informado. “No se nos permitió velarlo, ni se nos informó sobre los detalles del procedimiento del sepelio”, indicó.

En cuanto al caso, él tenía un celular, la familia lo llamó, logró la comunicación, pero los datos incongruentes aportados por el hombre no llevaron a ningún lado. Enseguida comenzó una búsqueda, se fue sumando gente, pero todos los rastrillajes fueron negativos. Ni siquiera las antenas lograron aportar una ubicación.

Lo llamativo fue que su cuerpo fue encontrado en la zona del IDEVI, espacio por el que se buscó en su momento. Seguramente fue lo que motivó a Álvarez a enviar la misiva al ministerio, para que alguien se haga cargo.

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