Una madre sigue de mala racha: consiguió un caloventor para su precaria vivienda, pero se le rompió y pide otro
Cuando te pasa una, te pasan todas juntas, y va más allá de una cuestión de buena o mala energía. Es la vida misma.
En el caso de Eliana Tripailao, una joven de Viedma, la situación no mejora, puesto que vive en una precaria vivienda junto a sus tres hijos. En el inicio de otoño, pidió ayuda a la comunidad para conseguir un caloventor, para poder hacerle frente al frío.
La red solidaria de la Comarca permitió que pudiera conseguir uno y todo parecía marchar mucho mejor. Pero ahora, en días recientes y cuando el invierno está golpeando de lleno, el artefacto se le quemó.
Por este motivo, comenzó un pedido de donación para adquirir un nuevo caloventor o una garrafa. También hizo extensiva la solicitud para colectar camperas de abrigo y frazadas, especialmente para sus chicos.
“Hace mucho frío, se los pido de todo corazón. Yo sé que hay gente con buen corazón que me va ayudar”, indicó a este medio y completó: “Yo trabajo en la cebolla, pero saco para comer y pagar las cuentas”.
Para los interesados en colaborar, su número de contacto es 2920211596