2024-04-09

SALUD

A gestionar las emociones se aprende

Las emociones son reacciones de nuestro cuerpo que aparecen frente a situaciones, a personas u objetos y provocan cambios  en nuestro cuerpo. Ejemplos: sentimos vergüenza y nos ponemos colorados , nos transpiran las manos, o el nudo en el estómago. Las emociones se traducen en manifestaciones,  a través de un proceso a la vez físico y mental.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que "una emoción dura 90 segundos", ni horas, ni días.  Y lo que generamos a partir de ese momento ,cuando no conseguimos desconectar del problema se llama estado de ánimo.

Son seis las emociones básicas (varía según los autores): miedo, enojo, sorpresa, alegría, tristeza y asco. Se llama  Inteligencia Emocional  a la habilidad para reconocer  las emociones, regular su intensidad y comprender  el mensaje que nos trae,  tanto  en nosotros y como  en las relaciones con los demás.

A las emociones no se las pueden controlar, a la alegría, la tristeza, el miedo, la sorpresa o la ira. Pero sí parcialmente las conductas que derivan de esas emociones.  Hay técnicas y  herramientas  que permiten entrenar  a nuestro cerebro para el manejo del estrés,  reconocer las señales físicas y practicar la atención plena. 

Aprender su gestión es muy importante para nuestra salud porque las reacciones emocionales sostenidas en el tiempo la deterioran. Pueden aparecer diferentes síntomas, elevar la frecuencia cardíaca, la hipertensión, aumentar la tensión muscular, alteraciones en los sistemas digestivo, inmunológico, sexual, en la regulación del sueño, la creatividad, la memoria de evocación, la reconstitución celular. Sí puede influir en todas esas manifestaciones. (Porque las emociones displacenteras hacen que se altere  el funcionamiento del sistema parasimpático que es el que regula todas  esas funciones).

La salud es integral  porque abarca los aspectos físicos, mental, emocional, espiritual y social de una persona. Se trata del tratamiento y de la prevención de las enfermedades, pero también de  que la persona pueda desarrollar la capacidad de llevar una vida plena en todos los demás aspectos. Y las emociones son fundamentales, son ni más ni menos que lo que sentimos.

Cuatro ejercicios para que practiques:

1- Frená antes  de actuar, pará antes de reaccionar. Puede ayudarte centrar la atención en tu respiración, revisar tus pensamientos, en las  que imágenes  que estás creando.

2- Dale lugar a tus emociones. No las  evites ni tapes. Reconocélas,  sentílas. Tal vez no sea cómodo, pero más incómodo es tratar de controlar lo incontrolable. Sentí y dejar ir.

3- Evitá  el consumo excesivo de información. No te sobreinformes. Genera alarma.

4- Practicá el llamado estado interruptor. Cuando los pensamientos te abrumen, frená, soltá el aire y hacé una respiración consciente y profunda. Sentí como tu cuerpo se afloja y hacé foco en otra cosa, algo que te saque una sonrisa.

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Mercedes Querejeta- Psicopedagoga y Coach Ontológico. Especializada en Inteligencia Emocional. Cel. 2920402376.

 

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