UNRN
Investigan los beneficios de la estimulación magnética transcraneal para tratar el Asperger
El síndrome de Asperger (AS) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta, especialmente, a la comunicación e interacción social. Este trastorno se incluye dentro de los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA).
Para el diagnóstico del síndrome de Asperger el especialista evaluará si el paciente presenta problemas en la interacción social, lleva a cabo patrones repetitivos y muestra un interés limitado por ciertas actividades. Por otro lado, también deberá determinar que no existe retraso significativo en el desarrollo cognitivo y el lenguaje.
Ante esto, la flamante Licenciada en Kinesiología y Fisiatría Solange Vuillermin, egresada en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), presentó para su defensa de tesis el Trabajo Final denominado "Estimulación Magnética Transcraneal como herramienta terapéutica en Síndrome de Asperger: Estudio de caso clínico”, dirigido por el Doctor Evelio Bello Varela.
"Desde que cursaba segundo año de la carrera en la materia Fisioterapia, el profesor Bello comentó sobre algunas terapias muy novedosas con campos magnéticos transcraneales para tratamientos de algunas patologías como depresión, alzheimer, lo cual llamó mi atención y siempre lo recordé a lo largo de la carrera. Comencé a averiguar sobre Estimulación Magnética Transcraneal y durante esos años fui interesándome siempre de la rehabilitación neurológica, porque quería desarrollar un trabajo final de grado que integrara estas dos temáticas", comentó Solange en diálogo con NoticiasNet.
"Al comentarle a la directora de la carrera Pamela Pamer, para saber si esto era posible, nos contactó con la familia que realizaba esta terapia a su hijo de 19 años, quien fue diagnosticado con Síndrome de Asperger. Así comencé a realizar seguimiento como alumna de manera observacional y registrar todo sobre la terapia, con el fin de evidenciar los resultados de un protocolo", sostuvo.
Sobre la relación que este tema tiene con la kinesiología, Vuillermin comentó que "se relaciona directamente porque la Magnetoterapia ésta incluida dentro de la Fisioterapia con agentes físicos como una de las bases de la Kinesiología, y es el Kinesiólogo quien ésta preparado y habilitado para aplicar esta herramienta terapéutica. Como alumna hice observación y registré en tablas las sesiones que se aplicaban, gracias al espacio que nos brindó la Lic. Chirino. Esta investigación busca otorgar información al profesional de Kinesiología, esperando que sea un puntapié inicial para considerar su incorporación como evidencia previa a la hora de elegir parámetros a utilizar y sugerir algunas directrices".
Al ser consultada sobre qué fue lo que despertó su interés para presentar este trabajo final, comentó que "mi interés se despertó por querer mejorar la calidad de vida de los pacientes con este tipo de patología, así como otras similares. Conociendo los efectos que la magnetoterapia puede llegar a generar de manera no invasiva en las neuronas de la corteza cerebral, sumado a esto que es una alternativa terapéutica que no ésta siendo aprovechada, y que tiene muchos beneficios si es aplicada correctamente".
"Como las frecuencias e intensidades, tiempo de las sesiones y el número de sesiones sugeridas, son aspectos puntuales en proceso de investigación y dependen de las características de cada paciente y cada patología, esto me motivo y mediante el registro logré mostrar tablas de parámetros y organizarlos metodológicamente, para tomarlos de referencia como evidencia previa y para estudios futuros", añadió.
En la continuidad de la charla, Solange manifestó que "al ser una terapia muy novedosa, la información es escasa. En las investigaciones referidas en la literatura científica, mencionan la técnica pero aplicada a otras patologías, en las cuales se ha evaluado su eficacia: depresión, epilepsia, dolor neuropático y migrañoso, trastorno motor en la enfermedad de Parkinson, las alucinaciones en esquizofrenia, demencias, la recuperación de funciones motoras y de lenguaje tras infartos cerebrales, no precisamente en pacientes con Asperger. De ahí la importancia de la descripción y seguimiento metodológico de este tratamiento y su posible difusión para que sirva de punto de partida a otros kinesiólogos interesados en el tema".
Respecto a las conclusiones obtenidas, contó que "la observación permitió detectar cambios durante e inmediatamente después del tratamiento. Permitiendo mejorar la calidad de vida del paciente. Como resultados puedo afirmar que su utilización en este caso clínico reportó beneficios en los aspectos de la comunicación social, cognición, comportamiento y avance sensorial. Se pueden tomar los parámetros registrados en este tratamiento como estímulo para estudios posteriores, cada paciente debe ser evaluado de forma individual y la elección de parámetros dependerá de los avances durante el tratamiento", finalizó.
El jurado evaluador estuvo integrado por la Doctora Soledad Vercellino, la Licenciada María Elena Pierantoni y el Licenciado Matías Orce, calificando el trabajo con la nota final de 9 (nueve).