EN PRIMERA PERSONA
Mario Sepúlveda recordó el drama de los 33 mineros chilenos que pudieron morir enterrados
Fueron 14 años los que pasaron luego de aquel fatídico 5 de agosto de 2010, cuando alrededor de las 14.30 un derrumbe de la mina San José dejó atrapados durante 68 días a 33 mineros a unos 600 metros de profundidad, en Copiapó, Desierto de Atacama.
Ese día, escucharon un estruendo seguido de una onda expansiva. En ese momento, eran 34 hombres debajo de la superficie, pero uno de ellos, Raúl Villegas, iba subiendo al volante de un camión y alcanzó a llegar a la boca de la mina.
Los otros 33 quedaron atrapados por el derrumbe provocado por un bloque de diorita de la altura de un rascacielos que se desprendió de la montaña y cayó atravesando los distintos niveles de la mina. Uno de los sobreviviente, Mario Sepúlveda, dialogó con el programa Un día cualquiera por Radio Noticias (105.5 Mhz) y recordó lo ocurrido.
"Hay cosas que llegan al alma y que van a tener un sentido especial en el corazón de cada uno de nosotros. Dios nos dio la oportunidad de este gran milagro y cada que lo recordamos lo hacemos con amor, y mucho sentimientos encotrados. Cada vez que llega la fecha llegan muchos recuerdos", expresó.
Sepúlveda tenía 39 años cuando sucedió el derrumbe y llevaba 3 años y ocho meses trabajando en la mina. "Se pagaba muy bien, pero los protocolos no eran los adecuados y eso llevó a que se derrumbara como ocurrió. Esto provoca mucha pena porque en la actualidad no se puede seguir trabajando, sobre todo porque muchos de mis compañeros y yo nos sentíamos muy bien en ese lugar", recordó.
El derrumbe
El inicio de los trabajos de rescate demoró ocho horas. El primer intento fue llegar hasta la chimenea de ventilación de la mina, para que los mineros subieran hasta allí por una escalera de emergencia. No pudieron porque la empresa había dejado sin instalar un tramo.
De todos modos, se podía intentar a través de ese hueco por otros medios, pero esa posibilidad se esfumó la tarde del sábado 7, cuando un nuevo derrumbe cortó el acceso a la ventana de ventilación.
A partir de ese momento, para las autoridades de la mina y el presidente Sebastián Piñera, los 33 mineros estaban muertos. El mandatario ordenó detener las tareas de rescate y desató la ira de los familiares y del pueblo chileno.
"Sucedió por faltarle el respeto a las condiciones geográficas y no hacer los proyectos como indica le ley. Quedamos a 600 metros aproximadamente en el lugar de donde nos sacaron y allí nos acordamos de Dios y nuestras familias, porque no sabíamos dónde habíamos quedado y tuvimos que acudir a la supervivencia", sostuvo Mario.
"En ese trance salen los líderes innatos, los que no se rinden, los que inventan seguir vivos, porque en ese momento nos olvidamos de todo lo técnico y lo protocolar, para poder sobrevivir. Eso resultó y lo hicimos muy bien, luchando desde el primero hasta el último día, porque no nos quedamos sentados y nunca nos rendimos", agregó.
La convivencia
Los hombres atrapados en el interior de la mina se habían dado cuenta de que demorarían en rescatarlos y decidieron racionar la poca comida que tenían.
"La convivencia fue complicada, porque uno se encontraba con 32 compañeros más y no sabía cómo era cada uno. Teníamos que estar juntos, con ideales distintos, con costumbres, valores y crianzas diferentes. En mi caso soy una personsa hiperactiva y no me calla nadie, por eso agradezco siempre la paciencia que que tuvieron para conmigo, porque tuvimos que aprender a realizar acuerdos para poder sobrellevar lo que estaba suciendo", expresó el capataz.
"Después de lo que nos pasó a nosotros en Chile, sigue habiendo accidentes y faltas de respeto a los desarrollos mineros. En eso, en gran parte los culpables son los mandos medios, porque no hay comunicación dilos hombres atrapados en el interior de la mina se habían dado cuenta de que demorarían en rescatarlos y decidieron racionar la poca comida que tenían.recta entre los trabajadores y los mandos superiores. Se esconde mucha información y no se escuchan a los viejos mineros que tienen experiencia", dijo con indignación.
Durante la charla, Sepúlveda fue consultado sobre la película "Los 33", que fue estrenada en 2015 bajo la dirección de Patricia Riggen y contó con las actuaciones especiales de Antonio Banderas y Rodrigo Santoro.
"Las películas son para mostrar la problemática, pero nos hubiese gustado que se mostrara un poco más de lo nuestro y la realidad del minero intermedio. Hay que destacar que es Hollywood y le pone siempre un poquito de su cosecha para vender, pero faltó mucha más realidad, porque fueron 33 historias distintas y una en común", opinó.
"Pasamos esta adversidad juntos y cada vez que nos reunimos lo pasamos muy bien, recordando nuestras anécdotas. Siempre estamos preocupados por cada uno, sabiendo que algunos están muy bien, otros más o menos, y algunos no lograron salir adelante. Creo que nosotros vamos a estar enfermos hasta el día de nuestras muertes, porque dependemos mucho de especialistas y de los remedios, porque lo post traumático va a ser hasta nuestro último segundo de vida", finalizó.