Dólar tarjeta o MEP: claves para ahorrar en tus gastos en el exterior
En medio de la difícil situación financiera que atraviesa Argentina, los viajeros que planean vacacionar en el exterior han comenzado a reevaluar cuál es la mejor manera de pagar sus gastos durante el viaje.
La agitada situación económica ha llevado a constantes cambios en las estrategias de gastos, con una gran preocupación por la elección entre el dólar tarjeta y el dólar MEP.
En la actualidad, el dólar tarjeta se ha convertido en la opción más costosa en el mercado cambiario. La devaluación llevada a cabo por el gobierno ha hecho que esta cotización sobrepase los $1.300, convirtiéndose en la más alta del mercado. Esto significa que los consumos realizados con tarjeta podrían llegar a estar entre un 30% y 40% más caros en comparación con los dólares financieros.
Ante este escenario, es fundamental buscar alternativas para ahorrar en los gastos en el extranjero. Una de las estrategias es aprovechar el vencimiento del resumen de tarjeta para evaluar la cotización del dólar MEP ($950,24). Si en ese momento el dólar MEP sigue siendo más bajo que el dólar tarjeta, se pueden usar los dólares adquiridos en el mercado bursátil para cancelar el resumen, evitando así el impuesto PAIS y las percepciones.
Por otro lado, si el dólar MEP supera al dólar tarjeta, se puede vender los dólares MEP y utilizar los pesos obtenidos para pagar el saldo de la tarjeta de crédito, beneficiándose del aumento en el valor del dólar MEP.
Estas opciones están disponibles tanto para las tarjetas de débito como para las tarjetas de crédito, aunque en el segundo caso es importante considerar ciertos aspectos. Para aquellos que prefieran una opción más sencilla, se recomienda llevar efectivo y comprar dólares MEP en Argentina.
En resumen, al gastar $1.000 en compras en el extranjero, los ahorristas podrían llegar a pagar alrededor de $950.000 si utilizan dólares MEP y pagan desde una cuenta en dólares. Por el contrario, si los consumos se debitan desde una cuenta en pesos, podrían llegar a pagar hasta $1.317.600, lo que representa un incremento de $367.600.
Ante este escenario económico volátil, es fundamental que los viajeros realicen un análisis detallado de las diferentes opciones de cambio y pagos en el extranjero, para así poder ahorrar en sus gastos durante sus vacaciones.