2023-10-10

VIEDMA

Surgieron demoras en la reactivación de la causa judicial por el Yectafer

En los últimos días trascendió que vuelven a estirarse los plazos para que el martillo de la justicia caiga sobre los responsables de haber vendido Yectafer adulterado a la provincia de Río Negro, y que derivó en la muerte de la joven viedmense Verónica Díaz hace 19 años atrás.

Sus padres Nicolás Díaz y Graciela Guardia indicaron a NoticiasNet que la nueva demora -tras muchas idas y vueltas- está vinculada en que falta designar el juez nacional que debe atender el caso, ya que quien estaba designado no podía seguir adelante como consecuencia de que ya había juzgado una causa similar. Inicialmente se había convocado la primera audiencia para el 20 de septiembre pasado.

“Habrá que esperar un poco más” y al parecer no hay fechas precisas de la reactivación del juez, según indicó a este medio luego de un contacto que mantuvo la familia de la joven días atrás, y en cuya causa, tanto el padre como la madre, serán testigos.

La familia Díaz espera un acto de justicia desde hace 19 años tras la dolorosa muerte de su hija Verónica, la primera víctima argentina de un medicamento trucho. El 23 de diciembre de 2004, luego de cinco días de agonía, la joven de 22 años falleció en el Hospital Eva Perón de San Martín, provincia de Buenos Aires, derivada por el Hospital Zatti.

Había recibido una inyección de hierro adulterada cuyo nombre comercial era Yectafer, en un centro de salud perteneciente al nosocomio de esta capital. El medicamento había sido recetado luego de detectársele una anemia.

El caso comenzó a ser investigado en Viedma por la Justicia rionegrina hasta que en 2006 pasó a la órbita federal. El entonces juez federal Norberto Oyarbide en 2012 procesó a los 15 imputados por ser parte de “una banda responsable de la fabricación, distribución y comercialización del Yectafer adulterado”. Les imputó “asociación ilícita, envenenar, adulterar y falsificar de un modo peligroso para la salud medicinas, por poner en venta, distribuir con fines de comercialización -agravado por la muerte de cinco personas y lesiones en otras 33”. Y los responsabilizó de “adulteración y falsificación de documentos y vender una marca registrada falsificada, imitada”.

En base a la prueba el magistrado concluyó que el laboratorio clandestino donde elaboraban el Yectafer adulterado funcionaba en el domicilio de Cirullo, quien compraba los insumos y armaba los medicamentos. Estableció que los distribuían y comercializaban a través de Maidana, y el resto cumplía funciones en la cadena.

En su resolución destacó que Santiago Lucio Gavazza, con procesamiento confirmado en julio de 2013, vendió el Yectafer al hospital de Viedma desde la droguería en Bahía Blanca.

Están procesados Ángel Luis Cirullo como jefe de la asociación ilícita, y Carlos Guido Maidana en calidad de organizador. Como miembros de la banda Carlos Norberto Nagle, Noemí Estefanía Ferraro, Adrián Jorge Quintela, Diego Hernán Manzotti, Sandra Liliana Vitale, Miguel Ángel Cervera, Roberto Gegenschatz, Alberto Mario Alawie, Pablo Jorge Cernadas, Daniel Leonardo Rabinovich, Víctor Julián Scattolini, Estrella Mirta Assem y Santiago Lucio Gavazza. La causa que se debe ventilar en el fuero federal en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) es contra los dueños de los laboratorios que produjeron los medicamentos.

Te puede interesar