A UN AÑO DE LA CANONIZACIÓN DE DON ZATTI
Narambuena: “Un verdadero vecino comprometido con el prójimo”
Este lunes se cumple un año de la canonización de Don Artémides Zatti, el "enfermero santo de la Patagonia", en una histórica y recordada ceremonia que encabezó el Papa Francisco en Roma. Cincuenta años de vida entregada a la atención de personas enfermas en contextos de vulnerabilidad le valieron la santidad. Su alegría, diligencia y entusiasmo se esparcen desde Boretto, su lugar de nacimiento en Italia, y desde Viedma, la tierra donde entregó su vida, al mundo entero.
En este primer aniversario del Patrono de Viedma, tras convertirse en el tercer santo argentino y el primero no religioso, el párroco de Carmen de Patagones, Pedro Narambuena, reflexionó acerca de este acontecimiento que el 9 de octubre de 2022 tuvo lugar en el Vaticano. El sacerdote tuvo mucha incidencia en el proceso de canonización.
"Para celebrar un año del Zatti santo nos unimos con sentimientos de gratitud y renovamos el compromiso que nos presenta el testimonio, la persona, la vida, de este hermano nuestro. A un año de ese gran día, de gozo, de fiesta, cuando el Papa Francisco proclama, declara e inscribe en el libro de los santos a nuestro querido Don Zatti, quien vivió más de 50 años en nuestra querida Comarca", expresó.
"El primer sentimiento pienso es de agradecer y volver a mirar las huellas que todavía son frescas de este vecino, de este samaritano de una gran capacidad de trabajo, de alegría y de un sano humanismo. Esto nos muestra que el evangelio, la fe, hace plena lo humano, porque Don Zatti llena su corazón de Dios en la oración, la espiritualidad, en la interioridad, pero no se aleja ni se aparta de la realidad cotidiana que vivían los vecinos, particularmente en el sufrimiento y la enfermedad, en el hospital y en su bicicleta llegando a todos", relató Narambuena.
La jornada se vivió con mucho entusiasmo en Viedma. Se instaló una pantalla gigante en el colegio Zatti donde se pudo observar en directo la ceremonia de canonización y luego se ofició una misa en el templo parroquial Don Bosco.
Continuando con el recuerdo de Don Zatti, el párroco comentó: "Un hombre que nos enseñó a unir el cielo y la tierra, lo trascendente con la realidad concreta, llenándola de esperanza con un corazón capaz de amar, de inclinarse y servir al hermano. Un verdadero vecino comprometido con el prójimo, dándole vida a esa página del evangelio del samaritano. Es muy bonita la definición de los vecinos que lo llamaron 'el pariente de todos los pobres', un hermoso título que define perfectamente la vida de un auténtico cristiano y ciudadano comprometido con la gente de la Comarca".
Narambuena remarcó que "esto nos invita a renovar este compromiso para que no sea solo un recuerdo de alguien que admiramos".
"Que esto sirva de estímulo para motivarnos a poder vivir esa actitud tan linda de vecindad y hombre de fe, de compromiso, que fue capaz con su guardapolvo de trabajo cotidiano de irradiar y generar esa comunión de fraternidad entre lo más pobres. Con su ejemplo nos invita a no tener miedo de sumar los esfuerzos de unos y otros por el bien de todos", sostuvo.
"Siempre estuvo cerca de los vecinos, de los más alejados, cargando su bicicleta cuando el barro le hacía imposible avanzar. También lo podían encontrar en el Círculo Católico de Obreros jugando a las bochas, tomando un vino, jugando al truco, realizando paseos a El Cóndor con sus enfermos generando ese espacio de recreación y distensión, peregrinando a Fortín Mercedes en el tren con sus vecinos. Siempre estuvo profundamente involucrado en la vida de la comunidad", añadió en su relato.
En tanto, Narambuena destacó la relevancia mundial que alcanzó el trabajo realizado por Zatti, quien viajaba a bordo de su bicicleta a los lugares más alejados de Viedma y Carmen de Patagones para curar a los enfermos casa por casa.
"Gracias a la vida de Don Zatti y su santidad, Viedma, Patagones, y la Patagonia están presentes en el mundo. Es un santo que trasciende las fronteras y como recordamos el milagro fue en Filipinas, un testimonio que abraza la humanidad y abre caminos. Por eso confiamos y le pedimos al Señor poder tener esta actitud samaritana en la alegría, el servicio y el cuidado de la vida en todas sus dimensiones, y que al celebrar este año podamos renovar su actitud de fe con esa frase 'creí, prometí y sané'", dijo.
Asimismo, adelantó algunas de las actividades que se realizarán en la Comarca y en Boretto, Italia, donde nació el salesiano coadjutor. "Aquí haremos una linda misa y en Boretto, su tierra natal, hay un gran programa de celebraciones y estará presente el rector mayor, Angel Fernández Artime, recientemente constituido cardenal por el Papa Francisco, quien dará las gracias por este primer año de la canonización de Don Zatti. Sabemos que es patrono de la Pastoral de la Salud a nivel nacional y en la Patagonia, también de todos los enfermeros y copatrono de Viedma junto a la Virgen de la Merced. Son algunos de los patronazgos a un año de su canonización", finalizó.
La mano milagrosa de Don Zatti
Zatti, que había sido declarado beato por Juan Pablo II en 2022. En 1980 tuvo su primer milagro cuando en un seminario de Córdoba lo invocaron para la sanación del entonces seminarista Bossio, quien se curó de tuberculosis. Luego, Zatti fue canonizado luego de que se reconociera el milagro logrado a través de su intercesión en la curación de un hombre que sanó de un "ictus isquémico cerebeloso derecho, complicado con lesión hemorrágica voluminosa", en agosto de 2016 en Lipa, Filipinas. El milagro, sin explicación médica según el informe del tribunal canónico que lo aprobó, se dio con la curación repentina del paciente que ya había sido trasladado a su domicilio para pasar sus últimas horas con sus familiares luego de estar internado más de diez días por una hemorragia cerebral.