Para dónde miramos: Crisis en la Universidad
Estadísticas nacionales acusan que el 40 % y hasta el 60% de los estudiantes universitarios abandonan el primer año. No se ha podido confirmar exactamente si desertan o cambian de carreras. Datos informales dan cuenta que habría un porcentaje que se anotan en una carrera y al año siguiente cambian a otra.
En Argentina sólo el 29.6 % de los estudiantes se recibe en tiempo y forma en un plazo de 6 años. Llegan a la Universidad sin el nivel académico esperado y/o con dudas respecto a la elección de la carrera.
Nadie puede negar las fortalezas del sistema universitario argentino, reconocido internacionalmente, gratuidad, masividad inclusión y calidad. Pero al mismo tiempo los alarmantes datos numéricos ameritan otro tipo de decisiones en corto tiempo, más allá de las que deben ser sostenidas en el mediano y largo plazo.
En un mundo donde los análisis internacionales asignan al capital humano un valor cuatro veces mayor que al capital físico, el conocimiento, la formación, la capacitación, la idoneidad, hacen la diferencia.
En paralelo, los operativos nacionales de evaluación de la calidad educativa (ONE) que evalúa los aprendizajes de los alumnos en nivel secundario (también en primaria) sobre distintas áreas del conocimiento, confirman graves deficiencias. Elevado porcentaje de jóvenes no son capaces de efectuar sencillos procesos de abstracción, no comprenden lo que leen y tienen serias dificultades para expresarse en forma escrita.
Así ingresan a la universidad, desprovistos de habilidades que son básicas. Cabe reflexionar, entonces, si es únicamente en la institución universitaria donde se tiene que plantear el debate. Los jóvenes que llegan al nivel superior carecen de las herramientas elementales para acceder a esa compleja realidad que deben enfrentar. Frustrándose antes de empezar.
La educación secundaria también debe ser parte del análisis, preguntarnos si prepara a los jóvenes para continuar con los estudios en la Universidad y/o para el ingreso al mundo laboral. O se hace necesario incorporar otras estrategias más acorde a los tiempos que corren.
LA EDUCACIÓN COMO NORTE ES LA PREMISA. Nadie puede hacerse el distraído y no considerarse parte del problema. En los tiempos que corren… vale la reflexión.
Por Mercedes Querejeta. Psicopedagoga/ Coach Ontológico/ Subsecretaria de Capacitación y Formación Docente del Ministerio de Educación de la Provincia de Río Negro 2005-2009.