Preparan jornadas de sensibilización sobre el delito de Grooming
La sede rionegrina de Grooming Argentina y la Universidad Nacional del Comahue brindarán jornadas de sensibilización sobre el delito de Grooming, uno de los principales problemas de salud pública que enfrenta nuestra sociedad.
La actividad tendrá lugar el viernes 2 de junio desde las 17 horas en el Aula 1 del Centro Universitario Regional Zona Atlántica (CURZA) y estará destinada a estudiantes de todos los niveles, familias, psicopedagogos/as, psicólogos/as, médicos/as, trabajadores y trabajadoras sociales, operadores comunitarios, docentes de los diferentes niveles del sistema educativo, diferentes claustros universitarios, y también para instituciones que acompañan este trabajo interinstitucional.
¿Qué es el Grooming?
El grooming consiste en la acción deliberada por parte de una persona de acosar a un niño, niña o adolescente con fines sexuales mediante el uso de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos. Este delito se constituye cuando el contacto telemático con una persona menor de edad pueda atentar, por su propia naturaleza, contra la integridad sexual de esta última. Puede estar vinculado al delito de corrupción de menores, al de abuso sexual infantil en representaciones digitales derivadas, a los abusos sexuales en general e incluso a la trata de personas.
Se trata, en definitiva, de un proceso mediante el cual una persona establece un vínculo de confianza y control emocional con un menor de edad, basado en manipulaciones y engaños, con el objetivo de obtener material de contenido sexual del o la menor.
¿Quién comete este delito?
El delito de Grooming lo comete quien acosa a un niño, niña o adolescente (menor de 18 años) mediante el uso de internet con fines sexuales. En ocasiones puede estar relacionado con la pornografía infantil.
¿Cómo opera el acosador?
El acosador utiliza toda la información pública que arroja datos sobre la personalidad y vida cotidiana de la futura víctima para encontrar un punto débil del cual aprovecharse.
Generalmente usa la siguiente modalidad: a través de un perfil falso, y simulando ser un menor, establece un lazo de confianza a través del cual obtiene más información y procura convertirse en su confidente. El sexo aparecerá en las conversaciones y a través de la seducción el acosador buscará conseguir una fotografía o video íntimo.
El acosador sacará provecho del lazo establecido y la información adquirida, y buscará obtener una relación sexual virtual o física, manipulando y chantajeando a la víctima con el material obtenido.