Caso Mandagaray: el abogado de Gattoni aseguró que su defendido realizó tareas administrativas
Fernando Ramoa, abogado de Alejandro Gattoni, expuso los alegatos de clausura en el juicio por el homicidio de Gabriel Mandagaray ocurrido el 15 de abril de 2021 en Bahía Creek.
“Hemos probado y acreditado nuestra teoría del caso en un todo, ya que del análisis integral de toda la prueba producida en este debate, podemos concluir que el señor Alejandro Gattoni solo cumplía funciones como coordinador del curso básico COER 2021 y que por lo tanto realizó tareas administrativas de planificación y de logística”, aseguró el letrado.
"El señor Gattoni nunca tuvo conocimiento de los excesos ni actividades que no estaban planificados y aprobados por la resolución 2748 imputadas en el hecho y ocurridas con anterioridad al resultado tráfico. El cambio de lugar, hacia Bahía Creek no fue arbitrario, ni clandestino, ni mal intencionado y a pesar de ello debían hacerse las mismas actividades que estaban programadas para el módulo I. Tenemos la obligación de distinguir aquellas actividades que están por fuera de lo permitido, de aquellas que son esperables y razonables que se realicen de conformidad a la exigencia física y psicológica y a las necesidades del curso básico COER 2021”, siguió.
“Por último, el señor Gattoni nunca planificó, dio orden alguna, confirmó, avaló o consintió ninguna actividad a mar abierto u otra actividad en el agua que pusiera en riesgo a los cursantes y que le fue imposible impedir el resultado trágico”, resaltó.
Posteriormente, Ramoa argumentó con base a las resoluciones la competencia de Gattoni y destacó que “no tenía conocimiento de las sobre las actividades no autorizadas que se estaban llevando a cabo”.
“Coordinador es una función legal que emana exclusivamente de las resoluciones del Jefe de la Policía. Lo que sucedió durante el debate es que se intentó acreditar de manera infructuosa y sin éxito la hipotética función de supervisor de tiempo completó que Alejandro Gattoni tenía en el curso, con el fin de establecer a nuestro criterio alguna responsabilidad de él en estos hechos imputados, lo hicieron analizando legislación no aplicable. Al caso, el artículo 59 que estuvo mencionando la acusación o invocando el estado policial de Gattoni o trayendo testimonios como los de Kaiser y Quiñenao para trasladar y comparar lo ocurrido en otros cursos anteriores a este”, expresó.
“Lo cierto es que sus funciones para este caso particular son las aprobadas por el Jefe de Policía. Es más, de la comparación entre las distintas resoluciones, que están acompañadas como prueba suficientemente estandarizadas, encontramos que se separan las funciones, en otros cursos y en otros años, de coordinador y supervisor como se observa en la resolución 3131 JEF o se establece expresamente que el coordinador tiene funciones de supervisión como la resolución 11500 JEF y que para 2022, como dijo el Ministerio Publico Fiscal y la querella, llamativamente a partir de este hecho trágico se empezó a contemplar expresamente en el plan de estudio la función de supervisor”, siguió.
“Con esto no estamos sosteniendo que no hay ninguna figura de control dentro del plan de estudio del curso básico COER, que no se confunda, no decimos que no hay control y supervisión, sino que conforme a la planificación de este curso en particular, adecuada a las exigencias de los protocolos covid, se designó un jefe de la unidad COER para que esté a cargo y sea responsable del módulo I que se iba a dictar en este curso”, continuó.
“Esta discusión técnica, legal, de conceptualización, de palabras que son ajenas al uso común, que no nos corra de eje, lo importante es que sea cual fuere el rol que tenga Gattoni, jefe del coer, jefe de la policía, presidente, el que quieran, cuando Alejandro Gattoni hubiese tenido conocimiento efectivo de que estas cosas que se estaban realizando por fuera de los límites de lo aplicado existían, debiera o hubiese tenido la obligación de actuar. El problema es, como quedó demostrado, que Gattoni no tenía ningún tipo de conocimiento sobre las actividades no autorizadas que se estaban llevando a cabo”, aseguró.
Finalmente, citó la declaración de un testigo que según entiende deja claro que Gattoni no tenía conocimiento de las prácticas humillantes y denigrantes que se cometieron.
“En esto queremos citar la declaración de un testigo, del señor Morales. Cuando le preguntan qué rol tiene Gattoni, se lo pregunta expresamente la querella, y él responde que era el jefe y estaba a cargo del cursado. Cuando se le insiste sobre este punto, el señor responde que era el jefe de unidad del curso, que era coordinador y director, que era el que impartía todas las órdenes y que le deben un respeto a Gattoni”, contextualizó.
“El testigo marca la autoridad, la presencia y las facultades de control, como si tuviera que haber intervenido y evitar todo esto, pero cuando expresamente se le pregunta sobre el conocimiento efectivo que Gattoni tenía sobre por ejemplo dar la orden de entrar al mar, ponerle excremento en la cara, orinar al joven Mandagaray, algún trato humillante, o que haya visto a Gattoni dar orden alguna a los instructores, el testigo fue categórico y dijo que no, que en ninguna”, concluyó.