Caso Mandagaray: después de las indagatorias quedaron claras las estrategias de todos los imputados
Esta semana fue histórica en el ámbito judicial rionegrino, porque se juzgó la responsabilidad de los cuatros instructores que tenían responsabilidades directas por la muerte de Gabriel Mandagaray.
El joven de 25 años era el orgullo de Antonio "Tito" Mandagaray y de Adriana Fabi, ambos comisarios de prestigio en la fuerza provincial. Se estaba capacitando para formar parte del grupo de élite COER y para empezar a hacer su propio camino.
Un entrenamiento repleto de negligencias y abusos se llevó su vida y dejó a una pequeña criatura sin su padre.
En las maratónicas rondas testimoniales, donde hablaron cursantes, peritos y expertos de otros puntos del país, se dieron a conocer muchas pruebas que serán evaluadas por los jueces Carlos Reussi, Ignacio Gandolfi y Marcelo Álvarez ¿Pero cuál es la defensa de cada imputado?.
Con las cuatro indagatorias de ayer, quedaron claras las estrategias de cada uno de los abogados de los acusados.
Alejandro Gattoni sostiene la hipótesis de que iba y venía de Viedma a Bahía Creek, por cuestiones administrativas y de recursos, y no estaba al tanto de los pormenores de los entrenamientos. Confió todo lo que tenía que ver con los aspectos físicos a Alfredo Nahuelcheo, el instructor de mayor rango en el terreno.
Por su parte, Marcelo Contreras hizo mención a que estaba lejos de la situación, y que Mandagaray no se ahogó por una orden directa suya. Párrafo aparte, en su relato de una hora contando cómo se trabaja en la Policía, no dedicó ni un sólo segundo a explicar cómo fracturó al agente Esteban Lagos Millapán, una lesión grave por la que también se lo juzga.
En otro orden, Maximiliano Vitali Méndez dijo que acató la orden de Nahuelcheo, y que la idea de meterse al agua con pirulos (troncos) fue de su superior directo. Él sólo ejecutó.
Alfredo Nahuelcheo, en cambio, precisó que se demoró mucho tiempo colocando una bandera del COER con otros cursantes y que Vitali Méndez se mandó sólo a hacer ese ejercicio en el agua, sin ningún tipo de medida de seguridad.
La palabra de los cursantes como Emanuel Quiriban y Fabián Erice, que terminaron con hipotermia y salvaron su vida de milagro, es coincidente con varios puntos. Acusaron que ninguno de los instructores se metió al agua para rescatar a Mandagaray y que hubo actos abusivos y denigrantes constantemente, tales como orinarlos, ponerles materia fecal de animales en la cara, golpearlos y tratarlos de poca hombría.
"Dale, puto de mierda, así quieren estar en el COER", fue uno de los insultos que se escuchó mientras Mandagaray, Quiriban y Erice luchaban por su vida.
La querella y la Fiscalía van por la pena máxima y afirman que las responsabilidades son de igual tenor para todos. No sólo eso, sino que se prevé un segundo juicio contra el Director General de Capacitación y Perfeccionamiento Carlos Grasso y contra el Jefe del Departamento Académico Oscar Szymansky, por no mandar a controlar el desarrollo del curso desarrollado en Bahía Creek.
El lunes 8, a partir de las 8:30 será la jornada destinada a los alegatos de clausura en la que cada una de las partes deberá ordenar la prueba que sustente su teoría del caso. Luego de ello el Tribunal comenzará a deliberar por el término de tres días posteriores a los cuales dará a conocer el veredicto.