2023-01-19

Años de ataques sin responsables

El gobierno continúa negando la existencia de la RAM

El ministro Juan Cabandié visitó El Hoyo y aseguró que la única RAM que conoce es una camioneta. Aparecieron panfletos en los incendios de Chubut,

Por Claudio Andrade

A lo largo de los últimos 7 años Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) ha protagonizado, se estima, más de 100 ataques en la Patagonia.

Se incluyen cortes de ruta, quema de casas y maquinaria vial, amenazas con armas de fuego, palizas a puesteros en las estancias, y la lista sigue.

Su fundador, el lonko Facundo Jones Huala, prófugo de la justicia de Chile, ha reivindicado la creación de este grupo escasamente orgánico, pero que nunca dejó de estar presente por medio de la violencia en el sur. Resulta claro que no tienen una “sede RAM” y que actúan de manera explosiva y repentina.

Sin embargo, posee un vocero que es Jones Huala.

Hace unos días, el ministro de Ambiente, Juan Cabandié, descartó la presencia de la RAM en los incendios en Chubut, lo que, en más de un sentido, equivale a negar su existencia como agrupación radicalizada y violenta en la Patagonia.

“No existe eso, eso es un armado de redes. La única RAM es la camioneta en la que nosotros nos estamos movilizando, que es un modelo de auto que no tiene nada que ver con esa hipótesis”, aseguró durante su visita a El Hoyo esta semana.

El domingo pasado, cuando el incendio forestal comenzó en la zona, se encontraron panfletos de la RAM. Uno de ellos decía: “Liberación y reconstrucción nacional mapuche. Este es un aviso a la población de toda la Comarca Andina: no pararemos hasta que la Patagonia arda y recuperemos nuestro territorio. Esto es tierra sagrada del RAM. Invasores no tienen permitido habitar en tierras ancestrales”.

Desde la Policía de Chubut, aseguraron que se trataba de “panfletos viejos” y que no estaban exactamente en el punto en que presuntamente se originó el fuego.

Esto como si la antigüedad del papel implicara una fecha de vencimiento para su contenido.

A lo largo de años, Jones Huala ha jugado con las dudas de la propia clase política y de la policía de Chubut especialmente.

Cuando el lonko fue liberado temporalmente en Chile, en enero de 2022 (después la decisión de la Justicia sería retraída pero Jones Huala ya se encontraba prófugo), lo primero que dijo a los periodistas fue un llamado a hacer “sabotajes a las grandes empresas”.

Un “truco” que la RAM viene realizando contra la familia Benetton en Cushamen y Joe Lewis en la zona de Lago Escondido donde ha quemado costosas máquinas viales. Aunque tampoco se privó de atacar a vecinos y baqueanos.

Curiosamente o no, quienes no niegan la existencia de la RAM son los propios pobladores que han sufrido en carne propia los avances de esta organización.

En los sectores rurales los vecinos consultados por este cronista, aseguran conocer a los autores de los atentados y en qué vehículos se mueven.

Fue la RAM la que ingresó, liderada por Jones Huala en 2015, a un predio de 1200 hectáreas en Cushamen, el mismo donde falleció en 2017 Santiago Maldonado. Desde los distintos lugares en que se encontraba, Jones Huala, alentó la violencia “justificada” de su gente.

“Quiero expresar mi gratitud a los 'peñis' y las organizaciones revolucionarias mapuches que están combatiendo”, indicó el lonko en Chile.

De aquella usurpación participaron Fernando Jones Huala y Matías Santana, ambos fueron vistos también en la toma de Mascardi que durante 5 años sembró el terror en la villa.

En 2017 la RAM, a través de un comunicado, se adjudicó la quema del refugio Jakob, del puesto “Tranquera La Bolsa”, de un puesto de la firma Lago Escondido, del ataque a la Oficina de Tierras de El Bolsón, del incendio del puesto “Los Retamos”, y hay más.

En todo este largo tiempo de acciones violentas en la Patagonia, ningún miembro del grupo de Jones Huala ha sido detenidos por sus acciones.

En marzo de 2019, la Justicia chubutense absolvió a seis integrantes de la comunidad Resistencia Cushamen de los crímenes de usurpación, abigeato y tenencia de arma de fuego en el predio de 1200 hectáreas. A pesar de la denuncia de la empresa Compañía de Tierras del Sud Argentino y de la presencia constante de militantes del grupo en el lugar por falta de material probatorio.

Entonces la Justicia tampoco observó elementos suficientes para confirmar la existencia de la RAM.

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