HECHO EN VIEDMA
La planta Almería y el desafío cotidiano de elaborar alimentos a pequeña escala
El marco regulatorio para la elaboración y comercialización de alimentos en la Argentina parecería estar casi exclusivamente ajustado a un modo de producción industrial de gran escala. Sin embargo, hay espacio como la planta Almería en que sus artífices piensan distinto.
Ahora, necesitan de la ayuda solidaria. Es que días atrás, la organización comunitaria compartió la primera foto la vieja, remendada y oxidada máquina picadora de carne. Una segunda foto difundida por las redes sociales, muestra el valor de una máquina nueva que necesitan, y en la tercera foto están los datos de la cuenta con la esperanza de que si cada uno de nuestros amigos donan 50 podrán renovar ese elemento que es súper necesario para las actividades que despliegan los usuarios de esta sala comunitaria de elaboración de alimentos –sin fines de lucro- cuyo objetivo es ofrecer un espacio común para capacitación, elaborar productos destinados al auto-consumo y que pequeños emprendedores elaboren alimentos y puedan contar con productos habilitados para la venta en diferentes canales de comercialización.
Un total de 6.000 productos mensuales y 250 manipuladores de alimentos cumpliendo todas las medidas bromatológicas de rigor suelen pasar por la sala comunitaria de elaboración de alimentos, conocida como Planta Almería.
Barras de cereal, panes y pre pizzas de harina integral, miel, especias surtidas, preparaciones con harina común y tapas de empanadas, panes rellenos, tortas galesas, línea de alfajores y chocolates, panificación seca para el mate, mermeladas en 14 sabores, salsa de tomate, frutos secos en distintas variedades, mix de cereales, fabricación de blends de té, forman parte de la canasta de productos que abastecen a Viedma y Patagones.
En capacitaciones tienen en su haber un importante menú. En plena pandemia del coronavirus compartieron en forma virtual las enseñanzas sobre elaboración de pan dulce. Luego se suman cursos de panificación ideales para quienes no tienen conocimientos básicos, y además, hay que tomar en cuenta para grupos que febrero, marzo y abril época de elaboración de salsa de tomate casero, se puede reservar espacios para elaborar su producción. Un verdadero ejemplo de economía social y solidaria desde Las Heras 1.215 de esta capital.