Alerta padres: el ciberacoso sexual entre adolescentes está a “full”
Hay un semáforo con la luz amarilla que se prende y apaga en forma permanente, y que los padres debieran estar al corriente. Es que en la actualidad, las principales amenazas que enfrentan niños y adolescentes en acosos virtuales están al orden del día.
Estas agresiones pueden tomar distinta forma, pero todas tienen en común que, además de condicionar la forma de actuar de una víctima, pueden provocar daños que afecten tanto a la salud mental como la física.
El acoso virtual, ciberacoso o acoso cibernético, es la acción o conducta realizada por una persona o grupo de personas para amenazar, avergonzar, intimidar o criticar, con o sin connotación sexual, a través de medios de comunicación digital a una persona, quien rechaza estas acciones por considerar que afectan o vulneran su derecho a la dignidad, a la integridad, a la salud o el derecho a una vida libre de violencia.
Por ese motivo, en el marco de la reciente presentación pública que la Agencia para la Prevención y Asistencia ante el Abuso de Sustancias y Adicciones (APASA), realizó sobre consumos problemático y adicciones, se organizó en la Escuela Primaria Nº 319 de esta capital un conversatorio para padres y docentes con el objetivo de generar un espacio creando una mayor conciencia sobre el uso y abuso de tecnología.
Para ello, APASA convocó como disertante a la médica psiquiatra Geraldini Peronace, especialista en este rubro, quien desde hace años estudia situaciones de consumo de alcohol y drogas. Su lucha por dar a conocer el avance de las drogas y su consecuente peligrosidad en nuestra sociedad, la ha convertido en una referente de consulta obligada en nuestro país, tanto en el ambiente académico, como en numerosos medios gráficos, televisivos y radiales, asesorando permanentemente sobre los riesgos del consumo.
La charla fue tan contundente que los padres “quedaron en una sola pieza, y sólo respondí a una pregunta”, admitió posteriormente ante NoticiasNet.
Describió el “sexting”. Se trata de un acrónimo de 'sex' o sexo y 'texting' o escribir mensajes. Consiste en enviar mensajes, fotos o vídeos de contenido erótico y sexual personal a través del móvil mediante aplicaciones de mensajería instantánea o redes sociales, correos electrónicos u otro tipo de herramienta de comunicación. Habitualmente se suele realizar de manera íntima, entre dos personas, aunque pueda llegar a manos de muchos otros usuarios implicando un riesgo. De ahí su mala fama.
“Cuatro de cada 10 chicos practica el ‘sexting’” en Argentina, advirtió la experta, agregando que la diferencia con el “bulling” es que el envío es inmediato, y la “porno venganza” y “maldades” pueden influir en el suicidio adolescente.
También observó que solo el 26% de la población en la Argentina tiene idea de lo que causa el impacto emocional del “grooming”, la acción deliberada de un adulto, varón o mujer, de acosar sexualmente a una niña, niño o adolescente a través de un medio digital.
Peronace destacó que hay recursos disponibles al alcance de la mano para contrarrestar estos riesgos. A su entender, el celular no debe estar presente en las conversaciones de padres e hijos, los equipos formados desde los jardines de infantes deben armar un programa y también tendrían que existir escuelas para padres. “La gente no nace sabiendo, los adultos no saben cómo gestionar las emociones”, concluyó.