El drama con un hijo discapacitado en un galpón precario
María Velázquez vive en San Javier hace dos años, llegó a trabajar en la cosecha de cebolla desde Pedro Luro. Hace alrededor de tres meses llegó su hijo adolescente con discapacidad y está buscando de manera desesperada un lugar donde poder vivir dignamente.
“Mi preocupación es que alguien me alquile o me preste un lugar donde vivir con mi hijo. Estamos viviendo en un salón con pérdida de gas, no tenemos donde bañarnos y a él hay que bañarlo porque usa pañales y está en silla de ruedas. La verdad es que no se a donde ir, no sé qué hacer”, expresó angustiada.
Sobre el lugar que habitan, contó que “tiene un baño chiquitito, el defecaba pero como está así el baño no quiere ir. No tenemos donde bañarnos, a veces nos prestan el baño enfrente pero es muy complicado. Lo tengo durmiendo en la cocina”.
Luego, brindó detalles sobre la relación con su hijo y porque necesita un lugar para vivir con suma urgencia.
“Él estaba con su papá y su madrastra, me lo entregaron hace unos meses en muy malas condiciones. Ahora me estoy haciendo cargo de él, pero no puedo conseguir donde vivir. Necesito un lugar donde sea, en Viedma, San Javier, en un chacra, pero que sea un lugar donde poder estar bien con él”, dijo.
“Hay que estar todo el día con él, darle de comer, cambiarlo, cuidarlo. El no sabe leer, no sabe ni como se llama. Me lo entregó porque decía que se estaba muriendo. Pero no era así, estaba golpeado y en un estado de tristeza”, agregó visiblemente emocionada.
“Él tiene 27 años pero hace de cuenta de que tiene 8, porque tiene discapacidad, ataques de epilepsia, retraso mental, el pie amputado, la parte derecha no la puede mover, toma medicamentos, usa pañales y está en silla de ruedas”, explicó.
Posteriormente, aseguró que “en San Javier los alquileres son caros pero tampoco hay. No puedo conseguir. Por eso, si alguien tiene una chacra o un trabajo en el campo también nos vamos”.
“No sé qué hacer, he pensado en volverme o irme a vivir a un baldío pero no puedo ir con él a vivir así. La dueña me pide el lugar porque le debo, ya que no podía trabajar. Él tiene una pensión y con eso pagamos el alquiler. Pero no encontramos un lugar donde estar”, lamentó.
Por último, solicitó a quienes tengan o sepan de algún lugar en alquiler o algún trabajo en el campo por favor le avise. Además, de quienes puedan aportar mercadería o dinero, ya que al cuidar a su hijo todo el día no puede trabajar.
Para contactarse con María Velázquez hay que escribir o llamar al: 2920 29-3612.