Quién es Fuente Serrano, apodado el Lotocki neuquino: se codeó con estrellas de Hollywood y tiene varias denuncias
En las últimas horas, un verdadero escándalo de índole internacional salpica y tiene a todos perplejos en la provincia de Neuquén. Todo comenzó con el allanamiento en el consultorio del cirujano Daniel Fuente Serrano. Según se supo, tras una investigación policial vinculada a estafas a través de tarjetas de crédito, llegaron a él como el líder de estas maniobras.
¿De quién estamos hablando? Es conocido como el Lotoki neuquino, por sus maniobras similares a las de Aníbal Lotocki, el cirujano plástico que operaba a famosas y les colocaba metacrilato y aceite de avión en sus cuerpos. Muchas de ellas –Silvina Luna es una de las tantos-tiene daños irreparables. En el caso de la modelo, no va a poder ser madre y tiene comprometidos los riñones.
Pero regresando a Fuente Serrano, fue encontrado culpable y procesado en Estados Unidos por mala praxis. Hace poco más de una década se codeaba con celebridades de Hollywood a las que atendía en su consultorio, hasta que en 2008 le apareció la primera causa, luego de una cirugía facial a Priscila Presley, la hija Elvis Presley. También pasó por sus manos la exesposa del músico Lionel Richie.
En estos casos se supo que utilizó aceite para auto y por esto estuvo 15 meses detenido, hasta que fue a juicio y no fue deportado, pero su fue antes, luego de declararse culpable. “Lo que inyectaba Serrano no era otra cosa que siliconas industriales de bajo grado, similares a las que se usan para lubricar autopartes en Argentina”, remarcaban los medios internacionales.
Este cirujano atendía a mujeres de alto poder adquisitivo, que no escatimaban en gastos estéticos, pero él las engañaba diciéndoles que les colocaba productos de muy buena calidad, cuando no era así. Ya de regreso a Argentina, siguió haciendo de las suyas.
En 2018, fue denunciado por mala praxis y lesiones culposas por una mujer de Rincón de los Sauces, ciudad al noroeste de Neuquén. La señora, que por entonces tenía 57 años, había pasado por sus manos en 2017. La víctima había bajado mucho de peso y decidió hacerse una cirugía estética que le costó 654 mil pesos. Para esto debió sacar un préstamo.
Luego, el calvario. Lo que iba a ser tan solo una internación de un día se convirtió en 26 en una clínica de Neuquén por los dolores inaguantables en la zona del ombligo. Incluso, por esto, le quiso cobrar 146 mil pesos más, pero desde la clínica le advirtieron que no tenía que abonar nada.
Conclusión, la señora se tuvo que someter a otra cirugía para que le sacaran el ombligo, por la infección que tenía. Gracias al trabajo de los médicos en el nosocomio se salvó, pero todo el tiempo estuvo con riesgo de muerte por una infección generalizada.