ROBO CON INHIBIDORES DE ALARMAS
¿Por qué los defensores de Cerda Chiaradía y Aroca pidieron reducir la pena?
En la semana recientemente finalizada se concretó en los tribunales de esta capital una audiencia de cesura en la cual la fiscalía y defensa requirieron la pena pretendida para Marcelo Iván Cerda Chiaradía y Fernando Aroca.
Ambos fueron declarados el 6 de junio pasado, autores de los delitos de robo agravado por el uso de arma y hurto agravado por el uso de llave falsa o elemento semejante (inhibidores de alarma) durante 2021 en Viedma.
La fiscalía hizo uso de la palabra solicitando 12 años de prisión para ambos en el marco de una escala penal que oscila entre los 5 y los 21 años.
En cambio, los defensores de ambos hombres –Aldo Bustamante y Armando Salazar- pidieron la pena mínima prevista para el delito por el que ya fueron declarados culpables, y que sea de cinco años de prisión.
El petitorio apunta a que se debe decidir el monto de pena. La definición recaerá tras la feria judicial, en los jueces Marcelo Álvarez, Ignacio Gandolfi y Carlos Reussi.
Más allá de los argumentos hechos públicos por la fiscal Yanina Estela, conviene detenerse en el planteo de los defensores, quienes impugnaron el pedido de 12 años.
Bustamante rechazó los argumentos de Estela en relación a la peligrosidad de la maniobra circulando en contramano luego del segundo robo a plena luz del día. “Es un atenuante y no un agravante que se haya cometido con luz solar porque la nocturnidad podría haber agravado la defensa y la resistencia”, aseveró el letrado.
Insistió que también disminuyó la imputación el hecho de que se hayan utilizado inhibidores, es decir “no ‘barretearon’ los vehículos, el daño fue menor, se recuperaron los bienes (sustraídos), y no existieron lesiones a las víctimas de los delitos enrostrados”.
Luego reafirmó la necesidad de una morigeración en virtud de que “Cerda no tiene estudios completos, se dedica a vender cosas por Facebook, ayuda a su madre como fletero y tiene que atender a tres hermanos menores”.
Salazar adhirió a la exposición sosteniendo que Aroca –su cliente detenido en la cárcel de Roca- se dio a la fuga del segundo hecho de robo “sin amedrentar a su víctima, ni tampoco a los chicos (que oficiaron de testigos), y además venía robando sin violencia”.
Trazó un cuadro de situación social-económica respecto de este delincuente. “El es sostenimiento de cinco niños –tres de su pareja, dos propios- y además su mujer está embarazada, describió, insistiendo posteriormente que de estar mucho tiempo preso“dejará a los chicos desvalidos, y se verán imposibilitados de desarrollar su vida con normalidad.